Netflix es actualmente la plataforma de streaming más importante del mundo, debido a la gran cantidad de suscriptores que tiene. No siempre fue así y detrás de esta compañía hay una larga e interesante historia.
El personaje principal es Reed Hastings, un empresario estadounidense, quien era propietario de una compañía de software denominada Pure Software, con la que trabajó por seis años colaborando con diversas empresas.

En 1997, su compañía absorbió una pequeña startup (empresa emergente) denominada Atria. En esta transacción conoce a Marc Randolph, quien era uno de los socios de la compañía, indica una publicación del sitio web Negocio y Emprendimiento.
Ambos trabajaron juntos por más de un año hasta que una gran empresa compró la suya por la suma de $750 millones. Tras esto hubo varios cambios y Hastings y Randolph fueron removidos de sus puestos, aunque decidieron pagarles por seis meses un gran sueldo, únicamente para que vayan a diario a la compañía y despejen las dudas que surjan.
Un nuevo negocio
Aunque lograron ganar una gran cifra por la venta, ambos decidieron unirse para empezar un nuevo emprendimiento. Así que empezaron a analizar todas las posibilidades.
Luego de examinar más de 100 opciones, Reed se dio cuenta del potencial del DVD, un nuevo formato de video que permitía ver películas en una mayor calidad. Por sus características, compacto y ligero, podía ser más fácil de distribuir que el VHS.
Deciden hacer una prueba y se envían por correo un DVD, que llegó en perfectas condiciones en 24 horas. Ambos empezaron su proyecto al que primero denominaron Kibble, luego cambió a NetFlix.com y, finalmente, solo Netflix.
Seis meses después habilitaron su plataforma para rentar DVDs. El usuario la ordenaba, este se enviaba por correo postal y cuando la devolvía podía recibir la siguiente película.
Un dato interesante, y bastante difundido, es que se cree que la idea de Netflix nació luego de que a Reed Hastings le cobraran una multa de $40 en Blockbuster por el retraso en la devolución del VHS de la película Apolo XIII que había rentado. Mientras que unos aseguran que la historia es cierta, otros dicen que solo es un mito, ya que Netflix también tenía una fecha límite para el retorno de los DVDs, sin embargo, esta al parecer es una historia que al propio Reed le gusta contar para volver más interesante el inicio de su empresa.

Es así que fueron haciendo cambios e implementando nuevas estrategias y herramientas para el desarrollo de la compañía. Agregaron la opción de suscripción mensual, un algoritmo que estudiaba los gustos de los usuarios, e incluso, lograron cerrar tratos con compañías como Toshiba y Sony para regalar suscripciones a aquellos que compraran reproductores de DVDs.
Pero al ver que grandes compañías como Amazon, Walmart o incluso el propio Blockbuster, podían comenzar a vender o alquilar películas en DVD, buscaron nuevas formas de mantenerse en el mercado.
El nacimiento de una nueva era
Por muchos meses intentaron ponerse en contacto con los ejecutivos de Blockbuster para negociar una alianza estratégica y, finalmente, a finales de los 2000 lograron concretar una reunión.
Netflix les propuso administrar una plataforma online de renta de DVDs para Blockbuster. La idea les pareció poco prometedora a los ejecutivos de la gran compañía, sin embargo les consultaron cuánto creían que valía su empresa, a lo que Hastings respondió nervioso que Netflix valía $50 millones. Los ejecutivos se rieron a carcajadas de ambos y no llegaron a ningún acuerdo.
Pese a que sentían incertidumbre por el futuro de su empresa, siguieron trabajando y añadiendo nuevas opciones de películas en su plataforma. Con el paso del tiempo el reproductor de DVD se vuelve más asequible y miles los adquieren para ver contenido en sus casas.
Esto hace que Netflix, en el 2002, salga a la bolsa de valores y venda más de $75 millones en acciones. Este capital impulsa a la compañía y le permite obtener nuevos contratos con grandes productoras para agregar nuevos títulos al catálogo, llegando a tener más de 15 000 películas disponibles.

Al año siguiente consiguen alcanzar su primer millón de suscriptores mensuales y continúan cerrando nuevos tratos con más productoras de cine. Debido a su éxito, Blockbuster y Walmart intentar replicar su negocio, pero ya era tarde. Los tres compitieron por el precio del servicio, pero Hastings se enfocó en mejorar su servicio, con lo que derrotó a la competencia.
En el 2004, Marc Randolph deja la compañía al ver el gran éxito que estaba teniendo. El empresario decide convertirse en un inversionista de empresas en fase de iniciación, por lo que es muy apreciado en Sillicon Valley.
La innovación para no extinguirse
La tecnología no para y cada tanto trae novedades, así que esto, sumado a la masificación del internet, empezaba a poner en peligro nuevamente a Netflix. Muchos comenzaban a cambiar su forma de consumir los contenidos.
Sin embargo, Hastings desde el 2001 ya se imaginaba la posibilidad de que los usuarios no tengan que recibir un DVD, sino que descarguen el contenido desde la plataforma. Así que llevaba años trabajando con su equipo para que esto se convirtiera en una realidad, pero al ver éxito de YouTube y otras plataformas de streaming se dieron cuenta que ese era el camino correcto.
En un inicio los inversionistas pensaron que Hastings estaba loco, porque tenía el derecho de películas antiguas que de seguro muchos ya las habían visto. Además, estas no iban a poder verse en los televisores, lo que era común en esa época, sino solo en los computadores.

Ante esto, Hastings no dudó, siguió adelante con su idea y decidió dar una prueba gratuita a todos sus suscriptores. En los años siguientes se encargó de cerrar tratos con Disney y Sony y así amplió su catálogo de streaming a más de 11 mil títulos, lo que le costó a la compañía $20 millones. Además, extendió el servicio a otras plataformas, como consolas de videojuegos y dispositivos móviles, lo que le generó excelentes resultados.
En el 2010, Blockbuster, la otrora poderosa empresa dominadora del mercado de renta de películas, se declara en quiebra y, al año siguiente, Netflix llega a los 20 millones de suscriptores, generando ingresos por más de $2 mil millones mensuales.
En el 2013, Hastings decide volver a arriesgarse y esta vez Netflix empieza a producir la primera serie original denominada ‘House of Cards’, la cual definitivamente tuvo gran éxito y abrió el camino para que surjan muchísimas más.
Actualmente, la pandemia de coronavirus, que obligó a personas en todo el mundo a permanecer encerradas sin salir de casa, dio otro impulso a la compañía debido al incremento considerable de suscriptores. Para abril del año 2020, la compañía llegó a valer más de $187 mil millones, superando al gigante del entrenamiento The Walt Disney Company, que valía en ese momento $186 mil millones.
Al momento Netflix cuenta con 180 millones de suscriptores en todo el mundo y Reed Hastings continúa ejerciendo sus labores como CEO en la empresa.
FUENTE : EL UNIVERSO
