Estados Unidos ha sancionado por primera vez a empresas chinas que proporcionaron sistemas completos de armas a Rusia para guerra en Ucrania. Estas sanciones marcan un hito en la relación de tensión entre Washington y Beijing, ya que hasta ahora solo se habían penalizado a entidades por suministrar componentes de uso dual. A pesar de las acusaciones, China niega cualquier participación en la provisión de armamento para el conflicto.
El Departamento del Tesoro de EE. UU. informó que dos empresas chinas, Xiamen Limbach Aircraft Engine Co. y Redlepus Vector Industry Shenzhen Co., colaboraron con firmas rusas en la producción y entrega de drones para el ejército ruso. Estos drones, conocidos como Garpiya, fueron fabricados en China y enviados a Rusia, donde fueron usados en el campo de batalla.
Estas sanciones se imponen en el marco de un esfuerzo más amplio de Estados Unidos por castigar a quienes facilitan la maquinaria bélica de Rusia. Se acusa a estas empresas de facilitar la producción de drones de largo alcance, componentes clave para el ejército ruso en su ofensiva contra Ucrania. Es un paso más en las tensiones que rodean la guerra.
Aunque anteriormente se habían impuesto sanciones a entidades chinas por suministrar insumos críticos, esta es la primera vez que se penalizan directamente por desarrollar y fabricar sistemas de armas completos. Las empresas rusas involucradas en este proceso también han sido sancionadas, profundizando así las represalias contra actores vinculados a la maquinaria militar de Moscú.
China ha rechazado firmemente las acusaciones, calificándolas de injustificadas y acusando a EE. UU. de hipocresía al proporcionar un apoyo militar significativo a Ucrania mientras señala el comercio chino-ruso. Para Beijing, estas sanciones son un ejemplo de doble moral y manipulación política por parte de Washington.
El conflicto en Ucrania ha provocado un deterioro adicional en las relaciones entre EE. UU. y China, que aunque se proclama neutral en la guerra, ha estrechado sus lazos con Moscú. La creciente cooperación militar y económica entre estos países refuerza la tensión internacional, en un contexto donde ambos buscan fortalecer su influencia global.
