En una tragedia que sacude a la comunidad educativa y a la sociedad ecuatoriana, dos estudiantes de un colegio de Cayambe, ubicado en el cantón Rumiñahui, fueron víctimas de abuso sexual por parte de cinco hombres, cuatro de ellos docentes de la institución. El crimen ocurrió el 17 de abril de 2025, cuando las adolescentes fueron conducidas a una casa aislada, donde fueron sedadas tras consumir bebidas alcohólicas ofrecidas por los agresores.
Durante el ataque, las víctimas fueron violadas y una de ellas logró enviar un mensaje de auxilio a una compañera antes de ser capturada nuevamente por los delincuentes. La ministra de Educación, Alegría Crespo, se pronunció rápidamente sobre el incidente, expresando su indignación y solidaridad con las víctimas y sus familiares.
La ministra declaró en su cuenta oficial de X: «Cada caso de violencia que involucra a nuestros niños, niñas y adolescentes hiere profundamente a toda la comunidad educativa. Estamos tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las víctimas y una respuesta inmediata. Sin embargo, sabemos que ninguna acción podrá borrar el dolor que genera esta vulneración de derechos», afirmó.
La denuncia la realizó Sybel Martínez, directora del grupo de Rescate Escolar, quien brindó detalles sobre el abuso. Según Martínez, las adolescentes fueron abordadas por profesores y un amigo suyo cuando se dirigían a la enfermería de la escuela.
Las víctimas fueron llevadas a la casa de uno de los profesores, donde los obligaron a consumir bebidas alcohólicas. Cuando una de las víctimas intentó escapar, fue violada y llevada a la fuerza a otra habitación, donde los delincuentes continuaron durante varias horas, desde las 15:45 hasta las 21:00 horas.
Lo sorprendente del caso, es que la autoridades de la unidad educativa, en conjunto con otros profesores y padres de familia, están realizando bingos y plantones en favor de los implicados, con el objetivo de costear los valores de los servicios de abogacía que defenderán.
