Los asambleístas del movimiento Revolución Ciudadana, expusieron su malestar ante la situación ocurrida ayer miércoles 14 de mayo en el Pleno del Legislativo, en torno a la elección de las nuevas autoridades para el quinto período 2025-2029. Y es que la elección con 80 votos a favor del parlamentario de ADN y exministro de Turismo durante los gobiernos de Guillermo Lasso y Daniel Noboa, Niels Olsen Peet, sacudió la política ecuatoriana, porque se demostró la alianza entre el oficialismo, Pachakutik, el PSC, y los independientes, para que ocupe la dirección del Palacio Legislativo.
Voces del correísmo, como las de Ricardo Patiño, Jahiren Noriega, y Mónica Palacios, denuncian que la elección de vocales y miembros del CAL es injusta, porque cuando su bloque quiso mocionar nombres para que integren esos cargos, no se dio paso a la palabra por parte del Presidente de la Asamblea Nacional, dando favoritismo así, únicamente a ADN y sus aliados.
Por otro lado, la coordinadora de la Bancada ADN, Valentina Centeno, argumentó que sí existió una democracia al momento de integrar a Mónica Salazar como vocal del CAL, pues destaca que la asambleísta riosense forma parte orgánica aún a la Revolución Ciudadana, hecho que es desmentido por todos los legisladores del correísmo.
Por parte de Pachakutik, fueron 6 de los 9 legisladores, quienes votaron a favor de la línea de ADN, pero tuvieron un encontrón con los parlamentarios del PSC, ya que estos últimos no dieron su respaldo inicial a la moción presentada para que los asambleístas del movimiento plurinacional resulten electas.
De esta forma, Revolución Ciudadana no obtuvo ningún cargo importante en la Asamblea Nacional, por lo que la mayoría de las leyes propuestas por el oficialismo, con la virtual mayoría que se ha armado y con el CAL dominado por ADN.
