El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, expresó su preocupación por el deterioro de la seguridad en la ciudad, señalando que, de no tomarse medidas urgentes, Guayaquil podría convertirse en una «ciudad fantasma». Esta declaración surge tras un reciente ataque explosivo en La Bahía, que destruyó varios locales comerciales en el principal centro comercial de la ciudad.
Durante una visita a la zona afectada, Álvarez enfatizó la necesidad de una acción coordinada entre las autoridades locales y nacionales para enfrentar la creciente ola de violencia. «No podemos permitir que la criminalidad se adueñe del corazón comercial de Guayaquil», afirmó el alcalde, quien instó a la Gobernadora del Guayas, Zaida Rovira, a colaborar estrechamente con el Municipio para implementar soluciones efectivas.
El alcalde también destacó que el Municipio de Guayaquil ya ha iniciado trabajos de reconstrucción en los establecimientos dañados, incluyendo la instalación de nuevos techos y el refuerzo de estructuras metálicas. Sin embargo, Álvarez advirtió que estos esfuerzos no serán suficientes sin una estrategia integral de seguridad que involucre a todas las instituciones pertinentes.
«Si no unimos esfuerzos, corremos el riesgo de que Guayaquil pierda su vitalidad y se convierta en una ciudad fantasma», concluyó el alcalde, haciendo un llamado urgente a la acción conjunta para salvaguardar el bienestar y la prosperidad de la ciudad.
