Una plaga conocida como “moko” junto a intensas lluvias recientes devastan miles de hectáreas de plantaciones de plátano verde en la Costa, lo que provoca una reducción drástica de la oferta.
Agricultores en provincias como Manabí y Santo Domingo reportan pérdidas millonarias y relatan su preocupación por la rápida propagación de la enfermedad bacteriana. La escasez ya se refleja en los mercados: antes había ocho o nueve plátanos por dólar, hoy apenas se encuentran tres, y una caja que costaba $12 ahora se vende a $25.
Esta inflación impacta directamente a hogares y restaurantes, muchos de los cuales han modificado sus menús para enfrentar los costos. Debido a la baja rentabilidad del plátano, los agricultores están cambiando hectáreas por cultivos de cacao, reduciendo aún más el área dedicada al verde y presionando los precios al alza.
La mayoría de los productores, quienes operan en pequeñas parcelas sin tecnología, tienen dificultades para aplicar controles fitosanitarios y sufren una disminución de productividad. El sector exportador también se ve afectado: con el precio local elevado, Ecuador pierde competitividad frente a otros productores y podría enfrentar caídas en envíos internacionales.
Asoexpla (Asociación de Exportadores de Plátano del Ecuador) advierte que sectores importantes como el alimentario, agrícola y exportador, que generan millas de empleos, están en riesgo si no se actúa con rapidez. Las autoridades de Agrocalidad han activado protocolos de bioseguridad y programas de capacitación para los agricultores, pero los gremios denuncian que estas no medidas alcanzan por falta de apoyo estatal como subsidios o tecnologías para sanear los cultivos.
Además, la contaminación de semillas complica el control de la enfermedad. Los especialistas advierten que, sin una estrategia integral que incluye control de plagas, asistencia técnica y diversificación agrícola, la crisis del plátano verde se prolongará, poniendo en riesgo la gastronomía tradicional ecuatoriana y la estabilidad económica de millas de familias.
Este aumento de precios y caída de producción llega en un contexto en el que Ecuador consolida el crecimiento de sus exportaciones no petroleras, especialmente en el banano y cacao, sectores que junto al plátano definen buena parte de su matriz agroexportadora.
