Ecuador aperturó hoy su primera embajada en Rabat, un momento determinante en su expansión diplomática en el Magreb. La ceremonia reunió a la ministra de Asuntos Exteriores, Gabriela Sommerfeld, y a su homólogo marroquí, Nasser Bourita, simbolizando la histórica expansión de Ecuador más allá de Latinoamérica.
En su discurso, la ministra Sommerfeld expresó su apoyo a la iniciativa de autonomía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, describiéndola como una vía pragmática y viable hacia una solución pacífica bajo la supervisión de la ONU. Subrayó que el respaldo de Ecuador a la propuesta de Rabat refleja su compromiso con la diplomacia constructiva y las soluciones multilaterales.
Este hito diplomático se produce inmediatamente después de que Ecuador suspendiera su reconocimiento a la República Árabe Saharaui Democrática en octubre de 2024. Este cambio de política sienta las bases para la inauguración de la embajada, y abre la puerta a una mayor colaboración con Marruecos.
El ministro marroquí Bourita celebró el establecimiento de la misión de Ecuador en Rabat como vínculo estratégico entre África y América Latina. Destacó que Marruecos ya cuenta con una importante presencia diplomática latinoamericana y considera la llegada de Ecuador como un refuerzo de la cooperación Sur.
Ambas naciones aprovecharon esta ocasión para comprometerse a ampliar la colaboración en diversos ámbitos: seguridad, inteligencia, comercio, seguridad alimentaria y lucha contra el narcotráfico. Marruecos también confirmó su plan de abrir una embajada en Quito y lanzar un sistema de visas electrónicas para simplificar los viajes de los ecuatorianos.
Los lazos económicos son fundamentales en los anuncios de hoy. La visita a Panamá y el Magreb subraya el deseo de Ecuador de ampliar su cartera comercial global, centrándose en sectores como la agricultura, la energía, la minería, la salud y la infraestructura. La embajada en Rabat se considera una puerta de entrada a los mercados emergentes de África y Oriente Medio.
Sommerfeld completó la misión diplomática con reuniones con el sector privado marroquí y visitas a importantes centros económicos. Estos encuentros buscan identificar perspectivas de inversión y fortalecer un vínculo bilateral basado en el respeto mutuo, la alineación estratégica y la cooperación sostenible.
