Habitantes de distintos sectores del norte de Quito informaron sobre cortes de energía eléctrica durante la noche del lunes 7 de julio de 2025.
Los cortes no programados fueron reportados en varias zonas del norte de la ciudad. Usuarios expresaron su inconformidad a la Empresa Eléctrica de Quito (EEQ) a través de redes sociales.
La ciudadanía notificó la interrupción del servicio eléctrico en varios puntos de la capital. La Empresa Eléctrica de Quito confirmó estas afectaciones mediante su call center (136).
Los sectores y vías afectados durante la noche del lunes fueron: Jipijapa, av. Río Coca, El Batán, Monteserrín, Los Laureles, av. Eloy Alfaro, av. Buganvillas. Las interrupciones comenzaron alrededor de las 19:00.
Algunos clientes manifestaron dificultades para presentar sus reclamos a través de la línea telefónica, por lo que la empresa decidió gestionar las solicitudes mediante sus plataformas digitales.
En sus publicaciones, la Empresa Eléctrica de Quito no detalló las causas del problema, aunque indicó que su personal ya estaba al tanto y que el inconveniente sería atendido durante la noche.
Según usuarios, el servicio fue restablecido aproximadamente a las 20:00, una hora después del corte.
En otros puntos, como La Ferroviaria (sur de Quito) y Monjas (centro), también se reportaron fallas eléctricas de forma aislada.
Respecto a la preocupación sobre posibles nuevos apagones en el país, la ministra de Energía, Inés Manzano, reiteró el sábado 5 de julio de 2025 que no habrá apagones en Ecuador. A través de su cuenta en X, informó que en 2025 se recuperarán 409 megavatios y que en un mes iniciará la adquisición de energía.
Además, indicó que los caudales han sido excepcionales en los últimos días, destacando que el río Paute registra un caudal promedio de 620 metros cúbicos por segundo, el más alto del año.
También mencionó que el embalse de Mazar, con una capacidad de 410 millones de metros cúbicos, se encuentra en su cota máxima de 2 153 metros sobre el nivel del mar.
Manzano destacó que se está protegiendo la infraestructura hidroeléctrica y térmica, y que se realiza mantenimiento constante en las líneas de transmisión y distribución de las hidroeléctricas.
Finalmente, el año anterior el país experimentó apagones programados obligatorios que, en su punto más crítico, alcanzaron una duración de hasta 14 horas al día.
