Ecuador enfrenta una crisis energética sin precedentes tras la suspensión temporal del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), que han obligado al cierre de más de 2.000 pozos petroleros en la región amazónica. Esta medida ha provocado una caída de la producción nacional de crudo superior al 85% en tan solo diez días.
La Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH) reporta que la producción diaria de crudo pasó de 94.848 barriles el 8 de julio a 79.424 barriles al día siguiente, lo que representa una disminución del 16% en un solo día. Al 12 de julio, la producción de Petroecuador, responsable del 80% de la producción nacional, se redujo a 39.133 barriles diarios, una caída del 89% respecto al 1 de julio.
La suspensión de los oleoductos SOTE y OCP se debe a la erosión regresiva del río Coca en la provincia de Napo, que ha afectado la infraestructura de transporte de crudo. El OCP suspendió sus operaciones el 7 de julio por riesgo de rotura debido a un deslizamiento de tierra en el sector del río Quijos.
Petroecuador ha informado que la paralización de los pozos en los bloques de Sacha y Cuyabeno, entre otros, ha sido necesaria para evitar un posible derrame de crudo en la región. La empresa estatal trabaja en la construcción de un segundo «bypass» para restablecer el transporte de crudo con seguridad y en el menor tiempo posible.
La caída de la producción ha tenido un impacto significativo en las exportaciones de petróleo del país. Petroecuador ha suspendido las exportaciones de crudo en el Oriente y está evaluando la disponibilidad de crudo para exportar en el mes de julio.
El gobierno ecuatoriano ha declarado fuerza mayor en todas sus operaciones petroleras debido a la emergencia. La ministra de Energía, Inés Manzano, ha señalado que la recuperación de la producción dependerá de la evolución de la situación en los oleoductos SOTE y OCP.
Expertos en energía advierten que esta crisis podría afectar las metas de producción establecidas para 2025 y tener repercusiones en la economía nacional. Se espera que el Gobierno implemente medidas para mitigar los efectos de esta emergencia y restablecer la producción petrolera en el menor tiempo posible.
De todos modos, en la mañana de este 14 de julio, la vocera del Gobierno, Carolina Jaramillo, anunció que el SOTE se reactivará el 17 de julio junto a un plan integral de mantenimiento y protección. Esta medida busca garantizar la seguridad del oleoducto.
