La medida de seguridad implementada este miércoles en la madrugada por el Instituto Oceanografía de la Armada (Inocar) donde notifica la posible alerta de tsunami tras el potente terremoto en Rusia, en la región de Kamchatka, de una magnitud 8,7 en la noche del martes.
Ante esto se prohíbe a embarcaciones pequeñas, navegar a mar abierto y limita varias operaciones a tareas donde se lleva el resguardo de naves.
Se toma esta responsabilidad debido a las posibles olas de hasta 1 metro que se aproximarían a las 11:00 a la región continental según los pronósticos oficiales. Dado a cabo la paralización de toda actividad pesquera y transporte marítimo.
En el malecón de Manta el muelle de carga y descarga permanece bajo estrictas vigilancias de las fuerzas armadas.
Luis Mendoza, presidente de la Asociación de Chaluperos, explico que debido a las restricciones se han suspendió todas las operaciones de carga transporte de pasajeros. “No hemos podido trabajar, todo esta paralizado. Solo los maquinistas y operativos de barcos artesanales e industriales pueden salir para resguardar las naves”, afirmó.
Esta toma de decisión permite prevenir riesgos de emergencias marítimas, tanto a los pescadores como a la ciudadanía, quienes se encuentran a la espera de un comunicado de capitanía para reanudar sus labores.
Desde la mañana del miércoles personal de capitanía de puerto y militares patrullan el muelle asegurándose de que nadie infrinja las restricciones.
La alerta de Tsunami a pesar de ser preventiva, ha alterado la dinámica de Manta, una ciudad pesquera y turística que son bases fundamentales de la economía. Las autoridades se mantienen vigilantes ante la emergencia.
