Tras las explosivas denuncias realizadas por el empresario Xavier Jordán en la red social X, el IESS ha iniciado una purga masiva de funcionarios en varios hospitales, particularmente en el Hospital General del IESS en Manta. Las resoluciones, que ya circulan internamente, muestran notificaciones de cese de funciones por remoción de al menos siete altos cargos administrativos, en su mayoría vinculados al área de Talento Humano y Direcciones Generales.
Entre las salidas más llamativas está la de Erika Paola Macías Cuenca (cuñada de alias Fito), coordinadora institucional de Talento Humano, y Danilo Calderón, quien ocupaba la Gerencia General del Hospital de Manta. Ambos fueron notificados de su remoción, en una resolución firmada por Francisco Xavier Abad Guerra, alto directivo del IESS. Según las fuentes, esta decisión responde a las revelaciones de una presunta red de nepotismo, malversación de fondos y adjudicaciones fraudulentas de contratos dentro del hospital.

Foto de Erika Macías Cuenca, cuñada de alias Fito
La situación se desbordó, luego de que Jordán publicara una serie de mensajes con documentos y evidencias que vinculan a funcionarios del IESS con empresas de papel, utilizadas para adjudicarse contratos millonarios. En una de sus publicaciones, denuncia que incluso se estarían reutilizando insumos médicos delicados entre pacientes, una práctica no solo ilegal, sino absolutamente inhumana. “No se trata solo de despedir personal, es hora de meter presos a criminales”, sentenció.
Además, el presidente del IESS, Edgar Lama, confirmó que uno de los despidos responde al caso de la cuñada de alias ‘Fito’, quien presuntamente manejaba quién ingresaba y salía del hospital en calidad de empleado. Según Lama, esta persona controlaba los contratos y cargos en el hospital como parte de una red paralela de poder. La funcionaria fue cesada ayer, 5 de agosto, en medio de fuertes presiones ciudadanas y políticas.
Mientras tanto, el presidente del Consejo Directivo del IESS ha ordenado una auditoría completa en los hospitales de la red pública que operan bajo su jurisdicción. El escándalo ha desatado el pánico en otras unidades médicas, donde ya se estarían evaluando más remociones y sanciones disciplinarias. Desde la Contraloría General del Estado y la Fiscalía, aún no hay pronunciamientos oficiales, pero se anticipa una investigación penal en los próximos días.
El silencio de los medios tradicionales también ha sido duramente cuestionado. Jordán ha llamado «mafia mediática» a los grandes canales y periódicos del país, por no cubrir el escándalo con la seriedad que merece. En sus palabras, varios de estos medios estarían directamente relacionados con familiares o socios de los implicados en la red de corrupción. El activista promete más revelaciones con pruebas documentadas.
En un país agobiado por el deterioro del sistema de salud pública, el caso del Hospital del IESS en Manta se convierte en un emblema de lo que muchos califican como «conquista institucional». La ciudadanía exige justicia, transparencia y una reestructuración profunda del IESS. La presión pública crece, y este podría ser apenas el comienzo de una purga más grande en el sistema sanitario ecuatoriano.
