La investigación permitió descubrir que la organización empleaba distintas estrategias para contaminar contenedores.
Una red transnacional de narcotráfico con operaciones en Ecuador y conexiones en Europa fue desarticulada este jueves 4 de septiembre, tras quince meses de investigación. Se reveló que la red utilizaba un entramado empresarial para facilitar el envío de droga al exterior.
Unos 200 efectivos de la Policía Nacional, junto con 16 fiscales y dos agentes de Europol, participaron en 11 allanamientos realizados en las provincias de Pichincha, Cotopaxi, Zamora Chinchipe, Loja, Guayas y Manabí.
En total, doce personas fueron detenidas, incluidos tres privados de libertad, en el marco de una investigación por presunta delincuencia organizada con fines de tráfico de drogas, informó la Fiscalía.
Las intervenciones estuvieron lideradas por el ministro del Interior, John Reimberg, y el comandante general de la Policía Nacional, Pablo Dávila.
El ministro Reimberg señaló que los allanamientos impactaron directamente a las estructuras económicas de la organización criminal, con la incautación de 730 paquetes de clorhidrato de cocaína en Durán, valorados en más de 25 millones de dólares, “golpeando fuertemente la economía de la organización”.
Entre los indicios también se hallaron un fusil, una pistola, USD 27.000 en efectivo, radios de comunicación, cartuchos de diferentes calibres, un detector de metales y máscaras antigas, elementos presuntamente usados para realizar las operaciones ilícitas.
Red criminal internacional
En rueda de prensa, el ministro del Interior, John Reimberg, explicó el modus operandi de la organización transnacional de narcotráfico con ramificaciones en Europa. Entre los detenidos figura un ciudadano serbio, mientras que el resto son ecuatorianos.
En Quito fue aprehendido alias “Tuti”, considerado objetivo de intermedio valor y cabecilla del GDO “Lobos Box”. Además, se afectó al GAO “Los Lobos” en Zamora Chinchipe con la incautación de armas de fuego pertenecientes a este grupo armado.
La investigación permitió identificar que la organización empleaba diversas modalidades para contaminar contenedores, incluyendo ganchos ciegos, estructuras espejo y contaminación en altamar. Los envíos tenían como destino final varios países europeos, entre ellos Grecia, Países Bajos, Bélgica e Italia.
La red operaba mediante un entramado empresarial de compañías legalmente constituidas, con historial de exportaciones de alto volumen, que facilitaban las relaciones comerciales entre empresas exportadoras e importadoras. Estas compañías funcionaban como fachada para lavar dinero del narcotráfico y rendían cuentas a la organización criminal.
En cuanto a su capacidad logística, la organización había desarrollado un esquema que le permitía controlar toda la cadena del tráfico ilícito, desde la producción hasta el transporte y envío de contenedores contaminados con drogas.
Según las estimaciones de las autoridades, la afectación económica para la organización criminal supera los 200 millones de dólares.
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