Pese a las innumerables críticas, el presidente de la República, Daniel Noboa, oficializó Jaime Otton Bernabé Erazo como nuevo ministro de Salud Pública (MSP), y con esto, culminó el encargo que tenía la vicepresidenta María José Pinto al frente de dicha institución.
Su designación se formalizó mediante el Decreto Ejecutivo 369, que firmó Noboa este lunes, 27 de abril de 2026.
El 20 de abril pasado, tras el anuncio del presidente Noboa de nombrar a Bernabé como nuevo titular del MSP, aparecieron varios cuestionamientos por su pasado en el sector público, ya que no podía ejercer cargos públicos debido a impedimentos legales vigentes en ese momento.
Por ejemplo, en 2024 fue director del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) por un periodo de 27 días, ya que fue separado de dicho cargo por no declarar a la Contraloría su participación en empresas proveedoras de servicios médicos.
Hasta abril de 2026, Berbabé figura como accionista en ocho empresas vinculadas al área médica, según los registros públicos de la Superintendencia de Compañías.
El relevo de Bernabé se produce en un contexto complejo para el sistema sanitario ecuatoriano, marcado por cuestionamientos sobre gestión hospitalaria, abastecimiento de insumos y capacidad operativa.
El nuevo ministro es el séptimo ministro de Salud designado en el actual Gobierno, por el que pasaron: Franklin Encalada, quien duró alrededor de seis meses; Manuel Antonio Naranjo, quien tuvo la gestión más extensa con ocho meses en el cargo; Juan Bernardo Sánchez, quien dirigió la institución apenas 37 días, entre mayo y julio de 2025; Édgar Lama, quien renunció a los tres meses para presidir el Directorio del IESS; Jimmy Martín, designado en julio de 2025, dejó sus funciones luego de decretar una emergencia institucional que no logró resultados de abastecimiento de medicinas; y María José Pinto, asumió el encargo desde noviembre de 2025 hasta el 20 de abril de 2026.
Bernabé afrontará ahora un sistema de salud pública en crisis. El abastecimiento de medicinas en los hospitales, la corrupción en procesos de contratación y la presencia de grupos de crimen organizado en las casas de salud son algunos de los problemas de los que los anteriores ministros habían ofrecido, sin éxito, abordar en sus administraciones.
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