Un informe del Servicio Nacional de Atención a Personas Privadas de Libertad (SNAI), al que Televistazo accedió de forma exclusiva, enfaiza que en las cárceles a nivel nacional un preso falleció cada nueve horas durante los primeros nueve meses de 2025, debido a enfermedades, desnutrición y muertes violentas.
El documento indica que en ese periodo murieron 760 reos: 358 por causas naturales, vinculadas principalmente a tuberculosis y desnutrición; 297 sin causa determinada, lo que evidencia serias limitaciones en la investigación forense y 105 por hechos violentos, lo que confirma que la crisis de seguridad dentro de los penales continúa.
Para el investigador del Observatorio Ecuatoriano del Conflicto de la Universidad Central, Luis Córdova, estas cifras coinciden con sus análisis sobre el sistema penitenciario. “Hay una voluntad política por descuidar, abandonar y convertirles a las cárceles en esas bodegas humanas con las que han lideado los gobiernos sucesivamente”, señaló.
La Penitenciaría del Litoral registra 592 fallecidos, lo que corresponde al 77.5 % de todas las muertes carcelarias del país. De ser escenario de masacres, pasó a ser el centro de una crisis humanitaria y sanitaria. Según el SNAI, de esas muertes: 296 fueron naturales, 258 no tienen causa determinada y 39 fueron violentas.
El 18 de noviembre, personal de criminalística retiró los cuerpos de 10 reclusos de ese centro que fallecieron por tuberculosis. De acuerdo con fuentes de medicina legal, cada semana llegan a Guayaquil entre 25 y 30 cadáveres desde la Penitenciaría, la mayoría con signos de desnutrición crónica y tuberculosis avanzada.
Finalmente, un informe de la Defensoría del Pueblo, publicado en mayo, advertía que ni la militarización logró reducir las muertes dentro de los centros de rehabilitación. El país ha retornado a cifras que superan incluso las masacres de 2021.
