La crisis institucional y política en el Perú se ahonda cada vez más, ya que estará por más de 24 horas sin Presidente de la República.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, el Congreso peruano destituyó, el martes 17 de febrero, a José Jerí como mandatario de dicho país, Él ejercía dicho cargo de manera interina, desde hace cuatro meses después de haber sucedido a Dina Boluarte, también destituida por el Legislativo por su incapacidad para atajar la crisis de seguridad.
En el caso de Jerí, una de las siete mociones de censura prosperó en su contra, tras ser investigado por sus reuniones clandestinas con empresarios chinos de dudosa reputación.
El abogado de 39 años es el séptimo presidente que ha tenido Perú en una década. El octavo se lo elegirá este miércoles 18 de febrero, en sesión extraordinaria del Congreso, pactada para las 18:00.
El nuevo mandatario interino cubrirá la vacante presidencial hasta el próximo 28 de julio, cuando asuma el noveno mandatario peruano -en 10 años- que sea elegido en las elecciones del próximo 12 de abril.
El reemplazo temporal de Jerí saldrá cuatro congresistas, dos de derecha y dos de izquierda: Héctor Acuña (Honor y Democracia), María del Carmen Alva (Acción Popular), Edgar Reymundo (Bloque Democrático Popular) y José Balcázar (Perú Libre).
Poco antes de comenzar la sesión del Congreso, José Jerí insistió en que no cometió ningún delito y redujo el “Chifagate”, como se bautizó el escándalo de las reuniones con los empresarios, a “errores” de forma, aunque el vaivén de versiones que ha ofrecido para justificarse en las últimas semanas terminó por cercarlo.
Su suerte dependía del cálculo político de las bancadas que, a ocho semanas de las elecciones generales, pretenden tener mayoría en el próximo Congreso. El debate estuvo marcado por los gritos, graves acusaciones y llamadas al orden.
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