El Gobierno de Daniel Noboa abrió un nuevo frente de batalla en medio de las diversas situaciones políticas, sociales y económicas que atraviesa el país. Ahora, pone en su camino al Magisterio ecuatoriano.
Este mañana, el presidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), Andrés Quishpe, denunció que, por disposición de la Superintendencia de Bancos, se ordenó el cierre inmediato de las cuentas bancarias del gremio, pone en riesgo su funcionamiento administrativo, financiero y organizativo a escala nacional.
Dijo que dicha inhabilidad para operar las cuentas bancarias, dejaría a la UNE sin capacidad para manejar recursos, realizar transacciones y sostener su funcionamiento administrativo.
Para el dirigente del Magisterio, dicha decisión de la Superintendencia de Bancos es contradictoria, porque el Ministerio de Gobierno reconoce a la Unidad de Educadores como una organización legalmente registrada.
Manifestó que pese a existir mesas de diálogo con el Gobierno, no se han concretado respuestas frente a sus demandas, entre ellas procesos pendientes de ascensos, concursos de autoridades y otros trámites que involucran a miles de docentes.
“Si esto continúa, nos van a ver en una marcha de miles de profesores fuera de Carondelet”, advirtió Quishpe.
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