El entusiasmo por la selección ecuatoriana transformó al Palco Malecón en el sitio de concentración de gran cantidad de ciudadanos que prefirieron observar el compromiso colectivo, rodeados de protección y entusiasmo, donde además festejaron el triunfo frente a Alemania. Hogares, colectivos de compañeros y seguidores con la camiseta oficial se concentraron con el fin de respaldar al cuadro patrio y disfrutar un día de recreación y convivencia pacífica.
La previa arrancó a las 13h30 por medio de dinámicas, trivias y la intervención de la Banda Municipal, que amenizó la espera y transmitió alegría a la fanaticada. Con el fin de alojar a la concurrencia, se colocaron 1.600 sillas; no obstante, la asistencia sobrepasó lo proyectado. Según reportes de la Fundación Malecón 2000, unas 400 personas extras presenciaron el cotejo en las inmediaciones del Palco Malecón, evidenciando el interés que causó el evento.
La transmisión se complementó con una pantalla gigante central, dos pantallas laterales y un equipo de sonido que facilitó a los presentes observar el juego con claridad y emoción. El evento dispuso de un operativo planificado de vigilancia. Miembros de Agentes de Control Municipal (ACM), personal de la Autoridad de Tránsito y Movilidad, vigilantes privados y resguardo extra vigilaron la zona para conservar la organización en los ingresos y velar por el bienestar de la gente.
Henry Ati arribó al Palco Malecón en la etapa inicial y resaltó la importancia de habilitar áreas comunes. “Estos espacios siempre vienen bien, apoyar a la selección sanamente y distraernos un poco. El apoyo de Seguridad EP también es muy importante”.
Finalmente, el festejo llegó a su pico tras la victoria del cuadro ecuatoriano, provocando ovaciones, cánticos y festejo colectivo. El marcador final transformó la actividad en una vivencia comunitaria que la población local compartió, reflejando cómo este deporte integra a los habitantes de la urbe.
