Un tribunal de Quito sentenció a cinco años de prisión a Julio Sebastián N. A., declarado culpable como autor directo del secuestro de su expareja. La decisión judicial fue emitida este martes 13 de octubre de 2026, tras analizar pruebas audiovisuales, peritajes fisonómicos e informes médicos relacionados con el caso.
La condena fue dictada luego de la audiencia de juzgamiento realizada el pasado 2 de octubre. Los jueces aplicaron lo establecido en el artículo 161 del Código Orgánico Integral Penal (COIP). El procesado había sido requerido por la justicia hasta que fue localizado y detenido en abril de 2026, en la parroquia de Nayón.
Los hechos ocurrieron en 2023, cuando el ahora sentenciado habría interceptado a la mujer en una calle del norte de Quito. Según las pruebas presentadas durante el proceso, la agredió físicamente, la insultó y la amenazó para obligarla a subir a un vehículo en contra de su voluntad.
Una vez dentro del automotor, el hombre habría trasladado a la víctima por distintos sectores mientras la amenazaba con un arma de fuego. El hecho ocurrió pese a que existían medidas de protección judicial a favor de la mujer que impedían al procesado acercarse a ella.
Entre las pruebas presentadas constaron imágenes captadas por una cámara de seguridad cercana al lugar de los hechos. Un perito informático incorporó el material y posteriormente un examen morfológico y fisonómico determinó que la persona registrada en las grabaciones correspondía al procesado.
Una vecina también declaró durante el juicio y aseguró haber observado cuando la mujer era obligada a subir al vehículo. Su testimonio coincidió con el relato anticipado de la víctima y con las declaraciones de sus padres.
Además, médicos de la casa de salud que atendieron a la joven después del hecho confirmaron que se activó el protocolo de Código Púrpura para casos de violencia basada en género. Las pericias de trabajo social y psicología forense también establecieron afectaciones emocionales en la víctima como consecuencia del secuestro.
