Líderes de la nacionalidad Waorani denunciaron, en una rueda de prensa en Quito, la presencia del grupo armado conocido como «Los Choneros» dentro del Parque Nacional Yasuní, atribuyendo la aparición de maquinaria pesada, como excavadoras, a esa red criminal, y rechazaron tajantemente cualquier vínculo de su comunidad con actividades de minería ilegal.
Juan Bay, presidente de la Nacionalidad Waorani del Ecuador (Nawe), enfatizó que los huaorani “no son mineros” y que la minería ilegal penetra sus territorios de forma semejante a la legal con prácticas de sobornos o amenazas. Señaló que esta dinámica no deriva de los huaorani, sino de la ausencia del Estado en la zona.
Ante la acusación de un guardaparques del Yasuní —que denunció que miembros waorani habrían facilitado el ingreso de una excavadora—, los dirigentes indígenas refutaron la afirmación y urgieron la visita del Presidente Daniel Noboa al territorio amazónico para trabajar conjuntamente en la defensa de su hogar ancestral.
También desde Confeniae, María José Andrade recalcó que el ingreso de la minería ilegal no puede atribuirse a los indígenas, pues proviene de redes externas vinculadas al crimen organizado. A ello añadió que Los Choneros constituyen la única banda con presencia comprobada en terrenos indígenas, y denunció que la minería ilegal actúa como fachada para lavar dinero proveniente del narcotráfico.
Bay añadió que, si alguien dentro de la comunidad fuese identificado colaborando con mineros ilegales, será sancionado según su justicia ancestral e incluso expulsado. Además, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) advirtió que, de persistirse las violaciones a los territorios comunitarios, podrían convocar a una asamblea urgente y hasta a un paro nacional para exigir protección.
