La investigación por el hallazgo del cuerpo descuartizado de Martha Cecilia Solís Cruz, en un departamento de Sauces 9 en Guayaquil, dio un vuelco decisivo la tarde del jueves, pues la detenida, su hija Andreína Geomara Lamota Solís (32), no solo confesó el crimen, sino que la Fiscalía y la Policía han detectado antecedentes y denuncias previas que la vinculan —al menos en papeles— con intentos de homicidio y múltiples querellas entre 2022 y 2025, información que reconfigura la estrategia persecutoria y el examen de medidas cautelares.
Según las diligencias, Lamota admitió haber sedado a su madre y luego desmembrado el cadáver; en el allanamiento los peritos encontraron restos humanos en una lavadora y un tacho azul, además de objetos y dispositivos electrónicos que ya fueron incautados para indagaciones forenses y extracción de información. La Fiscalía solicitó la autorización judicial para analizar computadoras y teléfonos en búsqueda de comunicaciones y registros que permitan establecer la cronología exacta de los hechos.
Lo que la Fiscalía califica ahora como “nuevo” en el expediente son varias querellas previas presentadas por la propia Andreína —y otras dirigidas contra ella— que incluyen denuncias por robo, estafa, secuestro y una denuncia por tentativa de homicidio registrada en julio de 2022, cuando un compañero de trabajo denunció haber sido envenenado tras tomar una bebida que él asoció con la sospechosa; ese expediente, archivado en su momento por falta de pruebas, es ahora reabierto como antecedente potencial.
La investigación ganó además una línea paralela por el hallazgo de documentación y una tarjeta con el nombre de Jennifer Banguera Cornejo, reportada como desaparecida desde 2022 y quien habría sido amiga cercana de Lamota; los familiares de Banguera exigen que se reúnan todas las piezas y que la Fiscalía determine si existen vínculos entre la desaparición y la red de hechos que se están reconstruyendo. Las autoridades anunciaron que revisarán movimientos bancarios y viajes relacionados con ambos casos.
En X se viralizaron publicaciones con fragmentos de la confesión, referencias a la supuesta utilización por parte de la imputada de audios generados por inteligencia artificial para simular la voz de su madre, y testimonios vecinales que describen comportamientos erráticos. Periodistas locales y usuarios difundieron además documentos de querellas y capturas de pantallas que la Fiscalía tendrá que validar en sede judicial. Las autoridades hicieron un llamado a no compartir material sensible que pueda entorpecer la investigación.
El Juzgado de Garantías dictó prisión preventiva contra Andreína Lamota mientras avanzan los peritajes psiquiátricos y forenses; por lo que la Fiscalía anunció que incorporará los antecedentes como agravantes en la formulación de cargos y que evaluará la posible implicación de terceros. Investigadores de la Policía Judicial (Dinased) trabajaban hasta la tarde del 23 de octubre en cadena de custodia de evidencia y en cotejos de ADN para cerrar vínculos probatorios.
