El dolor se concentra en los exteriores del Hospital Universitario, donde padres de familia esperan respuestas que aún no llegan.
A la denuncia inicial de varias madres que aseguran que sus hijos fallecieron tras infectarse con la bacteria Serratia, se suman nuevos testimonios que describen un escenario alarmante.
Ocho familias tienen a sus recién nacidos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del hospital. Entre ellos, está Samuel —nombre reservado—, quien nació el 24 de enero y también fue positivo para la misma bacteria hospitalaria. La denuncia cuenta con el apoyo de su familia, respaldada por los resultados de un laboratorio.
“El hospital se ha convertido en una trampa mortal para los bebés prematuros”, asegura Carolina, madre de una niña que nació en la semana 28 de gestación. Se le confirmó, además, una infección intensa provocada por la misma bacteria, lo que agravó su salud hasta causarle dos paros cardíacos.
El Hospital Universitario se ha vuelto un lugar de incertidumbre para los padres cuyos hijos todavía están internados. Solicitan que los recién nacidos sean transferidos a otros centros hospitalarios.
En tanto, la preocupación aumenta debido a que el Ministerio de Salud no ha dicho nada sobre el número total de niños infectados y las puertas de la UCIN siguen cerradas para nuevos ingresos.
Patricia, madre de una bebé ingresada en el hospital desde hace dos meses, afirmó que ha visto más de doce muertes durante ese tiempo, a pesar de que no hay cifras oficiales.
Al menos 18 bebés han fallecido en el Hospital Universitario, de acuerdo con los padres.
A través de dos comunicados, el Ministerio de Salud se manifestó. El primero, transmitido el 19 de febrero, anunció que se trasladarían recién nacidos a otros centros sanitarios. Después de que la Agencia de Aseguramiento de Servicios de Salud (ACESS) evaluara la situación y concluyera que se requieren cambios en esa área para asegurar que el sistema de climatización siga los protocolos sanitarios y las normas operativas vigentes, el segundo comunicó que no se aceptarán nuevos ingresos en la UCIN del hospital.
No es un suceso aislado. En esta casa de salud, 12 recién nacidos perdieron la vida debido a la misma bacteria en agosto de 2025.
La interrogante que queda pendiente es la siguiente: ¿por qué los protocolos fallaron nuevamente, a pesar de que hubo un precedente tan grave como el de 2025? La pregunta fue remitida al Ministerio de Salud, pero hasta ahora no ha habido una contestación.
