El Vaticano selló oficialmente el retorno del papa León XIV a suelo sudamericano. Tras una prolongada audiencia de dos horas en la Santa Sede, el sumo pontífice ratificó al presidente interino de Perú, José María Balcázar, que su viaje apostólico al país andino se ejecutará de forma impostergable durante la primera quincena de noviembre de 2026.
La planificación de la estadía papal, proyectada para extenderse entre ocho y diez días, rompe los esquemas tradicionales de las misiones pontificias. El Gobierno peruano reveló que el Papa insistió en estructurar una agenda que le permita adentrarse profundamente en comunidades rurales y de difícil acceso, enfocándose de manera especial en «los pueblitos del norte y la selva».
Para hacer viable el pedido del jefe de la Iglesia Católica, el Ejecutivo desplegará un complejo puente logístico. El mandatario Balcázar confirmó que pondrán helicópteros oficiales a disposición del Vaticano para posibilitar los traslados de León XIV hacia zonas altoandinas habitadas por comunidades quechuahablantes, como Incahuasi y Cañaris, además de internarse en la Amazonía a través de Pucallpa.
El itinerario tentativo ratificado por las autoridades locales ya delinea paradas estratégicas en Lima, Chiclayo, Piura, Cusco y Pucallpa. Entre estas escalas, Chiclayo se perfila como el núcleo de mayor carga emotiva del viaje, ya que fue precisamente la diócesis que León XIV lideró como obispo antes de su elección papal, consolidando un nexo histórico por su doble nacionalidad estadounidense-peruana.
Aunque la Santa Sede se reservará los detalles del programa de eventos masivos para las próximas semanas, la Cancillería peruana adelantó que esta llegada forma parte de un periplo regional más amplio. La comitiva vaticana tiene previsto incluir otras dos paradas en Suramérica antes de cerrar el año 2026, lo que mantiene en alta expectativa a las naciones vecinas del continente.
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