Las unidades médicas municipales de Guayaquil registraron un aumento del 26,92% en las atenciones por enfermedades respiratorias durante la última semana de julio de 2026. Del 20 al 24 de julio se contabilizaron 1.430 atenciones, mientras que entre el 27 y el 31 de julio el número llegó a 1.815.
Andrés Díaz Armas, subdirector de Salud del Municipio, explicó que este comportamiento corresponde a un incremento esperado en determinados periodos del año y que, por sí solo, no constituye evidencia de un brote. En la Costa, estos virus suelen presentar una mayor circulación entre marzo y abril, así como entre septiembre y octubre, periodos que pueden prolongarse hasta diciembre.
Frente a este escenario, el Municipio de Guayaquil mantiene operativa su red de atención médica para atender oportunamente las necesidades de la ciudadanía. Entre los servicios disponibles está el área de terapia respiratoria del Hospital Municipal Bicentenario, donde se han registrado 26.637 atenciones.
El proceso de atención incluye valoración médica, exámenes de laboratorio, estudios de imágenes, nebulizaciones, tratamiento y seguimiento especializado. Estas acciones permiten detectar de forma oportuna a pacientes que podrían desarrollar complicaciones, como neumonía, y establecer el tratamiento correspondiente. En infecciones virales sin complicaciones, generalmente se aplica un manejo sintomático acompañado de una adecuada hidratación.
Los niños menores de seis meses, adultos mayores, personas con enfermedades pulmonares o cardiovasculares, pacientes con VIH, cáncer o tratamientos inmunosupresores, mujeres embarazadas y personas con sobrepeso necesitan mayor cuidado. Para disminuir el riesgo de contagio, quienes conviven con estas personas también deben mantener sus vacunas al día y aplicar medidas de prevención.
Finalmente, con el objetivo de reducir la transmisión, la ciudadanía puede adoptar medidas como mantener ventilados los espacios, realizar una correcta higiene de manos, cubrirse al toser o estornudar, usar mascarilla cuando corresponda y evitar el contacto cercano con personas vulnerables.
