Las inundaciones son un problema histórico de Guayaquil y, pese a las mejoras registradas en el sistema de drenaje, todavía existen desafíos. Durante cada temporada invernal se presentan calles anegadas, vehículos atrapados y sectores donde el agua demora en evacuarse, una situación que podría agravarse con lluvias más intensas relacionadas con el fenómeno de El Niño.
El tema fue tratado en una charla desarrollada en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (UCSG), como parte de la feria Expo Maqser 2026. En el encuentro, estudiantes y público general conocieron el funcionamiento de la infraestructura pluvial y los principales retos que enfrenta la ciudad.
Miguel Cabrera, exdocente de la Facultad de Ingeniería de la UCSG, ingeniero civil y especializado en hidráulica, señaló que una de las principales dificultades está vinculada con la ubicación de buena parte de la ciudad.
«Gran parte de la ciudad está a niveles de máximas mareas, los sistemas de drenaje tienen dificultades de conducción de todo el agua que cae”, señaló Cabrera.
El especialista explicó que esta vulnerabilidad ha acompañado a Guayaquil desde sus orígenes. Aunque el sistema de drenaje ha registrado mejoras con el paso de los años, las inundaciones continúan representando un costo importante para la ciudad.
Finalmente, durante la charla también se analizaron los factores que originan esta problemática y la importancia de conocer el funcionamiento del sistema de drenaje, especialmente ante las proyecciones sobre el fenómeno de El Niño y la posibilidad de lluvias de mayor intensidad.
