Los obispos de la iglesia católica ecuatoriana se reunieron este jueves para expresar su postura tras conocer que con cinco votos a favor y cuatro en contra, la Corte Constitucional aprobó el miércoles el matrimonio civil entre personas del mismo sexo.
El histórico fallo del máximo tribunal modifica la Constitución y desafía a la Iglesia católica en un país históricamente conservador.
Eugenio Arellano, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), aseguró que dos de los nueve jueces que votaron (cinco a favor de la reforma constitucional) estaban impedidos de pronunciarse sobre el tema porque han sido abogados en estas causas.
Según su criterio, la resolución de la Corte Constitucional (CC) «vulnera gravemente la seguridad jurídica del país y la supremacía constitucional». El principal de la Iglesia católica ecuatoriana consideró que la CC no está facultada para reformar la Constitución.
Al expresar su opinión en el mismo fallo, los jueces que se opusieron sostuvieron que la «vía adecuada para reconocer el matrimonio igualitario es el procedimiento de reforma constitucional que le compete a la Asamblea Nacional».
La resolución de la CC desató el júbilo de grupos LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales) y activistas de derechos humanos en el sector de la plaza Foch, en el centro moderno de Quito, así como en Guayaquil.
Fuente: El Universo
