El terremoto del 2016 golpeó la economía de la familia de Ignacio Mero, de 35 años, oriundo de la provincia de Manabí.
Junto con su abuela y madre se dedican a la venta de sombreros de paja toquilla y por este siniestro su trabajo fue afectado. El emprendimiento familiar entró en el programa Re-Emprende Ecuador, iniciativa liderada por la Alianza para el Emprendimiento y la Innovación (AEI), que le dio un capital semilla durante el 2019.
“Nos hicieron algunas preguntas y nos ayudaron. El capital semilla consistía en darles el acabado final a los sombreros, es decir, el lavado, planchado, cintas durante un año”, cuenta Ignacio.
El emprendimiento registra un promedio de venta de diez sombreros al mes y han logrado distribuir a provincias. El capital semilla funciona como un instrumento económico, de apoyo en capacitaciones o materiales para que las ideas de negocios o los ya constituidos logren ponerse en marcha.
Hay programas en los que se da desde $ 1.000 hasta $ 20.000 y los montos varían de acuerdo con las áreas. Por ejemplo, para negocios de tecnología el monto es más alto.
Estos fondos provienen de sectores públicos, privados y de cooperaciones internacionales.
En la mayoría de programas este capital no es reembolsable, pero en otros planes se regresa entre el 5 % y el 7 %, en caso de que el emprendimiento tenga éxito.
La AEI tiene registrados más de 5.000 emprendedores y actualmente no está dando de forma directa el capital semilla, pero tiene convenios con otras instituciones para gestionar este impulso como con la Senescyt, Fundación Crisfe, Ministerio de Producción, ConQuito y Prendho de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL).
