La presencia de la máquina de reciclaje de botellas plásticas de hasta tres litros en la terminal Río Daule de la Metrovía causó curiosidad a Nelson Mendoza, usuario de este sistema de transporte masivo que probó cómo funciona este equipo, operativo desde el jueves.
Al acercarse a la máquina, el hombre recibió un envase de un litro para probar el sistema, pasó el código de barras impreso en el etiquetado de la botella y enseguida el monitor reflejó el nombre del producto y la capacidad.
Continuando con el proceso, Mendoza insertó el envase en el contenedor y en la pantalla del equipo apareció información correspondiente a la cantidad de botellas depositadas y al valor a recibir.
Para finalizar, el usuario presionó un botón que activó el pago de $ 0,02, que es el valor que cada persona obtendrá por un envase plástico (cualquier capacidad) que recicle en ese aparato producido y operado por la empresa Tritubot.
Ese valor podrá ser utilizado en el pasaje de la Metrovía, que al igual que los buses urbanos es de $ 0,30. La máquina paga con monedas de tres denominaciones: $ 0,01, $ 0,05 y $ 0,10 y eso facilitará la recarga de las tarjetas de la Metrovía en los equipos instalados en cada estación, que reciben monedas de los dos últimos valores.
“Estamos probando. Este es un sistema con el que queremos que la gente se familiarice, lo acepte y lo utilice”, refirió Leopoldo Falquez, gerente de la fundación Metrovía, al explicar que próximamente la acreditación del dinero que entrega la máquina de reciclaje se hará directamente a la tarjeta con la que se paga el pasaje.
La máquina de reciclaje fue inaugurada por la alcaldesa, Cynthia Viteri, quien señaló que en la terminal Río Daule se instalará una más al igual que en la plaza Guayarte (donde ya hay una de otra empresa), por lo que en los próximos días habrá a disposición de los usuarios cuatro equipos.
El instalado en Guayarte tiene otro mecanismo y es independiente a Tritubot.
Marcelino Durán, representante de la compañía, explicó que las máquinas de reciclaje solo reciben envases de fabricación nacional (tipo pet). Dijo que su manejo es amigable para el usuario, cada una tiene capacidad para 500 botellas completas y 1.200 trituradas.
Explicó que el material que se obtiene de la trituración sería empleado en bloques ecológicos, a futuro.
Con esta iniciativa Guayaquil suma acciones con miras a promover el cuidado del ambiente. En el ámbito privado, por ejemplo, el Tecnológico Espíritu Santo recicla botellas plásticas que luego comercializa y el valor obtenido se destina a ayudar a la fundación Sofía Ratinoff, que se encarga del cuidado de adultos mayores.
A más de ello, desde el Cabildo se impulsó la ordenanza para regular la fabricación, comercio, distribución y entrega de productos plásticos de un solo uso, entre esos, fundas, sorbetes y vasos.
Xavier Salgado, líder de la organización Medio Ambiente Sustentable, señaló que la iniciativa de instalar máquinas recicladoras es importante porque combina tres ejes: económico, social y ecológico.
Él consideró positivo aquello y sostuvo que otra arista en la que hay que trabajar es la de la educación ambiental en territorio con la ciudadanía.
FUENTE: EL UNIVERSO
