Home Internacionales Crisis se agudiza en Bolivia con enfrentamientos entre las fuerzas del orden y seguidores de Evo Morales

Crisis se agudiza en Bolivia con enfrentamientos entre las fuerzas del orden y seguidores de Evo Morales

by editor

El gobierno transitorio y el expresidente Evo Morales se acusan de alentar la convulsión en Bolivia tras la jornada más violenta del viernes, que dejó cinco fallecidos y decenas de heridos por choques entre las fuerzas de seguridad y manifestantes cocaleros en la ciudad de Cochabamba.

La autoproclamada presidenta interina Jeanine Áñez dijo la víspera que Morales “está convulsionando al país desde México” donde está asilado, mientras que el exgobernante acusó a Áñez de reprimir al pueblo con apoyo militar en entrevistas con cadenas internacionales.

Añez anunció, sin detallar, “medidas constitucionales” para frenar la convulsión y denunció la participación de extranjeros. Dijo que buscan atacar plantas petroleras. Nueve venezolanos fueron detenidos acusados por hechos anteriores.

La Defensoría del Pueblo informó el sábado de 17 fallecidos, entre ellos un policía desde que estallaron las protestas.

Desde México, el renunciante mandatario lamentó las muertes de sus compatriotas y dijo que los supuesto delitos por los que debe responder son un «invento». 

La proclamación de la derechista Áñez como mandataria el martes, en una sesión sin quorum reglamentario y tras la dimisión de todos los que la precedían en la línea sucesoria, ha indignado a los seguidores de quien fue líder sindicalista cocalero en la región de Cochabamba (centro), antes de convertirse en el primer presidente indígena de Bolivia. 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) confirmó los cinco fallecidos y señaló que había un número indeterminado de heridos. Condenó asimismo en un comunicado el «uso desproporcionado de la fuerza policial y militar», especialmente el de las armas de fuego para reprimir las protestas.

Activistas de los derechos humanos en Bolivia han pedido a la CIDH enviar una misión de verificación al país.

«Realmente es una masacre, porque ya es un genocidio (…) lamento mucho tantos muertos», dijo Morales, desde México, a la cadena CNN.

Los manifestantes «portaban armas, portaban escopetas, bombas molotov, bazucas caseras y artefactos explosivos», razón por la que fueron detenidas más de 100 personas, según el comandante policial de Cochabamba, el coronel Jaime Zurita.

Los pro-Morales mantuvieron también la presión en La Paz, la capital administrativa del país, donde se registraron nuevos disturbios y la policía y los militares dispersaron a los manifestantes con gases lacrimógenos.

Horas antes, miles de partidarios de Morales habían vuelto a bajar desde la ciudad vecina de El Alto hasta La Paz para mostrar su cólera cerca de la sede del gobierno, como en los días anteriores. 

Grupos subversivos armados

La presidenta interina denunció la presencia en su país de «grupos subversivos armados», compuestos por extranjeros y bolivianos.

En su primera reunión con la prensa extranjera, Áñez dijo que Morales «se fue solo» de Bolivia y que tendría que «responder a la justicia» si regresara al país. 

«Hay un delito electoral», indicó la exsenadora en referencia a los comicios del 20 de octubre ganados por Morales a raíz de «graves» irregularidades, según observadores de la Organización de los Estados Americanos (OEA). 

«Hay muchísimas denuncias de corrupción en su gobierno», añadió. «Él (Morales) tiene cuentas pendientes en el país».

«¿Qué delito electoral podía cometer yo? Jamás he pedido a ningún órgano del Estado: ayúdeme», dijo Morales en respuesta a las acusaciones de la presidenta interina.

Tres días después de asumir la presidencia, Áñez, una abogada de 52 años, se comprometió a celebrar «elecciones (presidenciales y legislativas) transparentes». 

Morales, asilado en México desde el martes, renunció el domingo tras perder el apoyo de las fuerzas armadas, después de tres semanas de protestas por su cuestionada reelección en los comicios. 

Desde su dimisión, tras casi 14 años en el poder, son sus partidarios los que han llenado las calles para mostrar su descontento, convencidos de que su salida se debió a un «golpe de Estado» urdido por la oposición. 

El sábado los cocaleros caídos eran velados en la carretera cerca al sitio del choque en el municipio de Sacaba en las afueras de la ciudad de Cochabamba a donde los manifestantes pretendían ingresar para protestar y reclamar el retorno de su líder.

Los ánimos estaban caldeados. Centenares de productores que llegaron del Chapare, bastión de Morales, pernoctaron en el lugar. Fuentes médicas también informaron de al menos 75 heridos, algunos en estado grave.

Fuente: El Universo

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