La audiencia de juicio por el delito de lavado de activos, que se desprende de la trama de corrupción que implementó Odebrecht en Ecuador, entró en su etapa final. Lo que restaba por evacuarse era la presentación de pruebas documentales de las personas jurídicas Diacelec y Conacero y la exposición de los alegatos de cierre de la partes procesales.
Con la presentación de 46 testigos y peritos y 63 pruebas documentales, la fiscal Ivonne Proaño sustentó su acusación. A los seis se los acusa de haber participado en un lavado de activos que produjo un perjuicio para el Estado de $14.6 millones. Hoy se realizó el décimo tercer día de una audiencia que inició el 8 de julio de 2019.
El dinero que se habría lavado en Ecuador pertenecería a Odebrecht e ingresó inicialmente a las cuentas de Columbia Managment, en Panamá, a través de transferencias realizadas por cuatro empresas y un banco parte del Departamento de Operaciones Estructuradas de Odebrecht.
Según la Fiscalía, esos dineros depositados en el extranjero por la brasileña, luego ingresaron en el sistema financiero ecuatoriano mediante depósitos en cuentas de las empresas Conacero y Diacelec o cuentas personales de Elvira I., Juan B. y Édgar Arias. Columbia habría recibido en Panamá depósitos de Odebrecht por $47’481 475,33.
Las investigaciones indican que Arias a más de ser el beneficiario único de la offshore Columbia Managment, es el accionista mayoritario de Diacelec en Ecuador, empresa a la que Columbia le depositó $10,8 millones. Arias además habría recibido directamente $613 816,15, así como también Columbia envió a la empresa Conacero $815 000.
FUENTE: EL UNIVERSO
