A medida que cambian las reglas sobre la publicidad, muchos niños infuencers están tratando de aprovechar su estatus en YouTube para convertirlo en algo más.
Damian Camarillo, youtuber de 12 años, es uno de ellos y actualmente cuenta con un millón de suscriptores en sus canales, que muestran a Damian y a su hermano de 8 años, Deion, luchando con armas de juguete, haciendo carreras de autos, o jugando a Fortnite.

Eli Camarillo, padre de Damian, manifiesta que las ganancias de su hijo varían; aveces gana de $400.000 hasta $1.000.000 dependiendo de los envíos regulares de juguetes y los patrocinios directos que complementan sus ingresos por publicidad.
Sin embargo, con las nuevas reformas de la plataforma digital, Youtube, sobre las políticas publicitarias con el fin que los canales infantiles cumpliesen con las regulaciones sobre privacidad; para los Camarillo, los cambios que incluyen, límites a los anuncios dirigidos y el fin de los comentarios, significaron una caída instantánea en los ingresos publicitarios de aproximadamente el 50%.

Por otro lado, en la industria de juguetes, los influencers en las redes sociales atraen casi tanta inversión como la que se hace en la televisión tradicional, dice Juli Lennett, de la empresa de investigación NPD Group. Para otras empresas, puede ser mucho más. Cerca del 40% de los niños de 14 años o menos miran YouTube o «YouTube para niños» al menos todas las semanas.
Finalmente, tanto como los Camarillo y las grandes industrias de juguetes, que se lucran financieramente por medio de la pubilicidad, esperan que las políticas publicitarias mejoren con el tiempo.
Foto cortesía de la BBC
