Home Comunidad Necesitan rehabilitarse escalinatas y miradores para ayudar al turismo

Necesitan rehabilitarse escalinatas y miradores para ayudar al turismo

by editor

En agosto pasado, el Concejo Metropolitano aprobó la declaratoria de Quito, como ciudad de escalinatas y miradores.

Un bote de basura de hierro corroído por el tiempo cedió al peso de las bolsas de plástico que desparramaron restos que se fundieron con el lodo. Metros más abajo, dos perros callejeros se acostaron sobre otra bolsa de basura, rota por sus mandíbulas. Parecería botadero de basura, pero no lo es. Es uno de los rincones de las escalinatas de la calle Ambato, entre Rumiñahui y La Libertad, en el centro de Quito.

Las 200 escaleras forman parte de uno de los paisajes del sector de San Roque. Por este lugar, los habitantes y peatones pueden subir a través de su topografía irregular e incluso terminar sobre una privilegiada vista de la ciudad.

Eso lo sabe muy bien Martha Nolivos (82 años), quien es habitante fundadora del sector.

Su vivienda es herencia de sus padres; un metro más abajo de su casa abrió una tienda de víveres, hace 22 años. En ese tiempo, recuerda que ha visto cómo la gente daña la imagen de las escaleras. “Arroja basura, rompe botellas, bebe licor. Es una vergüenza”, dijo.

Esta descripción, no encaja con lo estipulado en la declaratoria de Quito como “ciudad de miradores y escalinatas”.

El pasado 31 de agosto, el Concejo Metropolitano de Quito aprobó la resolución para destinar recursos que le permitan declarar a la capital bajo esta categoría.

En el primer artículo de la resolución se menciona que estos espacios públicos “engalanan la belleza natural, arquitectónica y urbanística que la distinguen como Patrimonio Cultural de la Humanidad“.

Sin embargo, los ciudadanos de sectores como San Roque creen que estos puntos son de concentración de basura y delincuencia.

Así lo dice Isabel Salas, estudiante universitaria y moradora del sector de San Juan. La joven aseguró que, por dos ocasiones sufrió un intento de asalto cuando caminaba por la escalinata de la Nicaragua, entre Tegucigalpa y Riofrío.

“Los ladrones aprovechan que las mujeres estamos con falda o con tacos para abordarnos, porque saben que no podemos correr a perseguirlos. Es peligroso”, opinó.

La autoridad reconoce el abandono

Analía Ledesma, concejala, presentó el proyecto de resolución. En la sesión del Concejo, la funcionaria detalló que, un catastro efectuado en 2018 reveló que la ciudad tiene más de 800 escalinatas. Sin embargo, reconoció que muchas están abandonadas y otras están “tomadas por los amigos de lo ajeno”.

La concejala Luz Elena Coloma reflexionó que estos espacios son sin duda un atractivo para el turismo interno y externo. Sin embargo, una declaratoria  no resuelve el tema. “Se necesita una política de mantenimiento de espacios públicos, que en la actualidad no tenemos”, dijo, y añadió “lamentablemente están abandonados, maltratados, son inseguros”.

La funcionaria puso como ejemplo las escalinatas en la subida al Panecillo, desde el área de San Lázaro, es un lugar que atrae a los visitantes, pero no deja de ser inseguro al subir a pie.

“La declaratoria tiene que estar acompañada de una gestión. No solo desde lo público, sino desde lo privado, a través de alianzas y los vecinos para preservar estos espacios”, añadió Coloma.

Este criterio lo comparten los miembros de las dos asociaciones, de artesanos y danzantes, que trabajan en los alrededores del monumento de la Virgen del Panecillo.

Lucila Maldonado, propietaria de uno de los 20 locales de artesanías, reconoció que hay ronda policial en los alrededores, pero el problema es la presencia de delincuentes que vienen de San Roque.

Los organismos responsables

La resolución, en su artículo 3, dispone a la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop) que -en el ámbito de sus competencias- procedan con la recuperación y regeneración integral de las escalinatas y miradores de Quito como parte del espacio público, a fin de que sean espacios de circulación amigable y segura.

El arquitecto y paisajista, Rodrigo Badillo destacó que la declaratoria pretende incluir a los habitantes. Mencionó que en el artículo quinto del documento llama a directivas de los barrios urbanos, rurales y demás organismos del Cabildo a organizarse para crear mecanismos de control, cuidado y limpieza de estos espacios.

“Se ha llegado al punto en pensar que son las autoridades las que deben cuidar. Pero los ciudadanos tenemos que apoyar este trabajo”, señaló.

Los plazos corren

De acuerdo al informe de Rendición de cuentas de 2020, el plan de mantenimiento de espacios verdes, que lleva a cabo la Gerencia de Administración de Parques y Espacios Verdes a lo largo del Distrito Metropolitano, reflejó la recuperación de 1.446,47 hectáreas, que contempla, entre otras, la intervención escalinatas y miradores.

El documento detalló que las principales obras ejecutadas fueron corte de césped, filos, coronas y desalojo de material vegetal, con el objetivo de proporcionar limpieza y mejorar el ornato de las áreas verdes.

Según la Ejecución de Egresos y Gastos Provisionales, hasta el 31 de julio de este año, se ejecutaron $20.866,03, por concepto de mantenimiento de áreas verdes y arreglo de vías internas.

En un plazo de 30 días, la Dirección Metropolitana de Catastro deberá contabilizar el número de escalinatas y miradores en los sectores urbanos y rurales de Quito. La cifra servirá como insumo para la gestión de información educativa, cultural, turística y patrimonial por parte de la Empresa de Destinos Turísticos Quito Turismo y el Instituto Metropolitano de Patrimonio.

En este mismo plazo, la Secretaría de Desarrollo Productivo y la Empresa Metropolitana de Gestión de Destino Turístico Quito-Turismo, tendrán que presentar un proyecto de estandarización de facilidades turísticas de estos puntos con un enfoque de equilibrio paisajístico comunitario y de reactivación económica.

Cristina Guerrero, experta en turismo y directora de la Revista Ñan, admitió que no conocía de esta declaratoria, pero advirtió que es necesaria porque “no hay gestión turística por parte del Municipio ni de Quito Turismo”.

A decir de la especialista, Quito Turismo “no ha hecho nada para lo que es la promoción de la ciudad”.

Guerrero opinó que, hasta el momento el Municipio “no se ha dado cuenta de que el turismo es una fuente de ingresos y de empleo para la ciudad”.

László Károlyi, gerente general de Quito Turismo, señaló que con la emisión de la nueva Resolución se articulan acciones entre la ciudadanía y las instituciones competentes en los sectores productivo, cultural y de seguridad, para posicionar a Quito como “Ciudad de Miradores y Escalinatas”.

Sin embargo, advirtió que antes de la emisión de este documento, se realizaron actividades para embellecer estos lugares.

El Gerente detalló que en marzo se realizó el mantenimiento de paneles interpretativos en los miradores de El Panecillo, San Juan y Guápulo.

Además, dijo que, durante el feriado del 10 de agosto se realizó una ruta turística por los Miradores del Itchimbía, Panecillo y la Cima de la Libertad.

Related Articles