Durante su gira por Italia, el presidente Daniel Noboa Azín concedió una entrevista al diario Il Corriere della Sera, fundado en Milán en 1876. En la conversación abordó el conflicto armado interno que enfrenta Ecuador y la posibilidad de establecer bases militares extranjeras en el país.
Al ser consultado sobre si Ecuador busca una base militar conjunta con la Unión Europea, Noboa respondió afirmativamente. Señaló que una presencia europea sería clave para combatir el narcotráfico marítimo y la minería ilegal. En ese marco, mencionó que la OTAN ha incrementado el porcentaje del PIB destinado a seguridad, y que este tipo de acciones también forman parte de la lucha contra el crimen transnacional.
El mandatario recordó que Ecuador albergó una base militar estadounidense hasta que la Constitución de 2008 prohibió este tipo de presencia. Sin embargo, recientemente la Asamblea Nacional aprobó una enmienda constitucional, y a finales de este año se consultará a la ciudadanía, mediante referéndum, si desea el retorno de la base estadounidense a Manta, en la provincia de Manabí.
Sobre Erik Prince, fundador de la compañía militar privada Blackwater, Noboa aclaró que su rol es de asesor externo, no operativo. Destacó que Prince ha trabajado en varios contextos de violencia global y actualmente brinda asesoramiento a las fuerzas armadas y policiales ecuatorianas.
En cuanto a temas judiciales, el presidente ratificó que Ecuador continúa los trámites de extradición de alias «Fito», líder de Los Choneros, y de Carlos Álvarez, cabecilla del Comando de la Frontera, capturado en Dubái.
El abogado de Fito en Estados Unidos, Alexei Schacht, declaró recientemente que el proceso de solicitud de extradición está en su fase final. Informó que el Departamento de Justicia en Washington D.C. está por concluir la presentación oficial del pedido, y que esta semana visitará a su cliente en Ecuador.
En febrero de 2024, Estados Unidos impuso sanciones a Los Choneros y a Fito, congelando cualquier propiedad o activo bajo jurisdicción estadounidense. Luego, en abril, el líder criminal fue acusado formalmente de siete delitos, incluidos tráfico internacional de cocaína, uso y contrabando de armas desde EE. UU.
Según las autoridades, Los Choneros operaban junto al Cártel de Sinaloa una red internacional de narcotráfico, responsable del envío de toneladas de cocaína desde Sudamérica hacia Centroamérica, México, EE. UU. y otros destinos.
