El 9 de julio de 2025, Guayaquil inauguró su primera intersección divergente tipo diamante, ubicada en el cruce de las avenidas Isidro Ayora y Las Américas. Este diseño vial, común en ciudades de Norteamérica y Europa, permite a los vehículos usar temporalmente el carril contrario para facilitar los giros a la izquierda, eliminando así la necesidad de semáforos en los pasos elevados y mejorando la fluidez del tráfico.
Esta obra forma parte de un proyecto integral que incluye la construcción de pasos elevados y otras mejoras viales en la zona, con el propósito de descongestionar una de las áreas con mayor tránsito de la ciudad. La inversión en estas obras asciende a 18.5 millones de dólares y se calcula que beneficiará a más de 104,000 vehículos que circulan diariamente por este punto.
Aunque el sistema busca agilizar el tránsito, algunos conductores experimentaron confusión debido a que esta modalidad es nueva en el país. Para facilitar la adaptación, agentes de tránsito fueron desplegados en la intersección para orientar y supervisar el flujo vehicular.
La puesta en marcha de esta intersección representa un avance significativo en la planificación urbana de Guayaquil, aplicando métodos que han demostrado eficacia en otros países para mejorar el tráfico en zonas urbanas densas. Las autoridades han señalado que continuarán implementando soluciones viales innovadoras para optimizar la movilidad y la seguridad en la ciudad.
