Un reciente informe conjunto elaborado por Human Rights Watch (HRW), Americans for Immigrant Justice y Sanctuary of the South ha denunciado múltiples abusos y condiciones inhumanas en centros de detención de migrantes en Florida, Estados Unidos.
Según los testimonios recopilados de 17 personas que estuvieron detenidas en instalaciones como el Centro de Krome, el Centro de Transición de Broward (BTC) y el Centro Federal de Detención (FDC), los migrantes sufrieron tratos degradantes, violencia física, negligencia médica y falta de acceso a servicios básicos.
Entre las denuncias más graves, se menciona que a los detenidos se les obligaba a comer con las manos atadas, enfrentaban celdas con temperaturas extremadamente bajas y recibían amenazas de aislamiento solitario como castigo por solicitar atención médica o quejarse de las condiciones. Además, el informe señala que al menos dos personas murieron bajo custodia debido a la negligencia en la atención médica.
El documento también alerta sobre la construcción y operación del nuevo centro conocido como Alligator Alcatraz, donde se reportan prácticas similares y condiciones aún más severas.
Human Rights Watch ha solicitado al gobierno de Estados Unidos que limite el uso de detenciones, implemente supervisión independiente en estos centros y garantice el respeto irrestricto a los derechos humanos de los migrantes. Además, instan a organismos internacionales, como la ONU, a investigar estos hechos para asegurar transparencia y justicia.
