El asambleísta Dominique Serrano, miembro del bloque oficialista de ADN, retomó este martes su función legislativa tras una suspensión de ocho días por dibujar durante una sesión de comisión. La sanción, impuesta por el Consejo de Administración Legislativa, le impuso una pérdida temporal de salario.
Serrano explicaba que dibujar le ayuda a manejar su diagnóstico de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), y defiende sus acciones como una técnica de concentración. A pesar de ello, el Consejo invocó las normas de conducta parlamentaria para justificar la suspensión, calificándola de «conducta inapropiada».
A su regreso el 22 de julio, Serrano participó en la sesión 14 de la Comisión de Transparencia, que empezaba con recordatorios sobre decoro y protocolo. La suspensión original se activó tras la circulación de un video que mostraba a Serrano haciendo garabatos durante un diálogo sobre contratos relacionados con Progen. La grabación generó rápidamente una polémica interna y desató un debate a nivel nacional.
En su defensa, Serrano presentó un certificado médico que acredita su diagnóstico de TDAH y alega que los dibujos forman parte de una estrategia de autorregulación. También aboga por cambios legislativos para apoyar a los parlamentarios con neurodiversidad.
Durante la ausencia de Serrano, Nathaly Recalde ocupó temporalmente su escaño, mientras que su regreso señala un posible cambio en la forma en que se abordan las consideraciones de comportamiento y salud mental en los protocolos parlamentarios.
Este incidente pone de relieve problemas dentro de la Asamblea en torno a la conducta aceptable, las adaptaciones a las condiciones de salud y el equilibrio entre las necesidades personales y las expectativas institucionales. La conversación en curso podría influir en las futuras normas para el tratamiento de la salud mental entre los legisladores.
