El alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, desmintió públicamente las afirmaciones del presidente Daniel Noboa sobre una supuesta contaminación del agua potable y presentó datos y evidencia que, según su equipo técnico, demostraban que el líquido que se distribuía en la ciudad cumplía con los parámetros de salubridad y no contenía residuos fecales; además, aclaró que las imágenes difundidas por el Gobierno correspondían a una planta de tratamiento de aguas residuales y no a la red de agua potable.
Alvarez sostuvo que las muestras y los informes técnicos de Interagua certificaban la potabilidad del servicio y negó que existieran indicadores que respaldaran la versión presidencial sobre una contaminación masiva, difundiendo su posición en redes sociales y en comunicados oficiales para tranquilizar a la ciudadanía.
La disputa pública entre el Ejecutivo y la Municipalidad se intensificó cuando varios medios internacionales replicaron la controversia, obligando a ambas partes a presentar pruebas y solicitar análisis independientes para determinar la veracidad de las muestras difundidas. Según fuentes municipales, la confusión surgió a raíz de fotografías y videos que mostraban instalaciones de tratamiento secundario, materiales que habrían sido sacados de contexto en redes sociales, motivo por el cual la Alcaldía insistió en contrastar las cadenas de custodia y certificaciones de laboratorio antes de generar alarma pública.
Desde el Gobierno central se mantuvo un llamado a la prudencia y a la investigación técnica exhaustiva, aunque las declaraciones oficiales no coincidieron en el nivel de gravedad, lo que amplificó el debate político y puso en entredicho la comunicación institucional durante la crisis.
Expertos consultados señalaron que, ante conflictos informativos de este tipo, era necesario remitir las muestras a laboratorios acreditados y publicar resultados verificables por entidades independientes para evitar la desinformación, mientras la ciudadanía exigía respuestas claras y cooperación entre Municipio y Gobierno.
