Desde 1988, cada 1 de diciembre, el planeta conmemora el Día Mundial del Sida, en que la gente de todo el mundo se une para apoyar a las personas que viven con el VIH y recordar a las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el sida.
De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas (ONU), en 2025, una crisis histórica de financiación amenaza con deshacer décadas de progreso. Menciona que los servicios de prevención del VIH se han visto gravemente afectados, igual que los servicios comunitarios, vitales para llegar a las poblaciones marginadas, están siendo relegados.
Naciones Unidas dice que la respuesta mundial al sida se ha visto sacudida en los últimos meses, pero aún queda mucho por hacer para alcanzar el compromiso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de acabar con el sida para 2030. El sida no ha desaparecido y, dada la situación actual, se necesita un nuevo enfoque transformador para mitigar los riesgos y ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), bajo el lema “Cero muertes por SIDA en 2030”, la campaña del Día Mundial del Sida 2025 busca sensibilizar sobre la realidad de la enfermedad avanzada por VIH, visibilizar las historias detrás de cada caso y promover una respuesta colectiva. Gobiernos, profesionales de la salud y sociedad en general están llamados a acelerar las acciones para lograr la eliminación del SIDA en 2030.
Según datos recientes de la OPS, en 2024 se estimó que 2,8 millones de personas vivían con VIH en América Latina y el Caribe. Mientras el Caribe redujo las nuevas infecciones en 21% desde 2010, América Latina registró un incremento del 13% en el mismo período. Las muertes por causas relacionadas con el sida disminuyeron de 42.000 a 27.000 en América Latina y de 12.000 a 4.800 en el Caribe.
En Ecuador, un informe del Ministerio de Salud Pública (MPS), señala que el país acumula alrededor de 85.224 casos de VIH notificados desde el 1984 hasta el 2024.
Desde el inicio de la epidemia del VIH en Ecuador, en 1984, hasta el 2024 se ha observado una evolución significativa en la notificación de casos, marcada por distintas fases de crecimiento, estabilización y proyecciones futuras con tendencia al incremento.
Desde el 2000, dice el MSP, se observa un incremento de los casos notificados, alcanzando su primer pico importante en 2009 con 5.336 casos, este ascenso está relacionado con el fortalecimiento del acceso a pruebas de tamizaje rápido para detección del VIH, y la implementación de políticas de salud pública enfocadas en VIH.
Entre 2016 y 2021 se registra una fase de aparente estabilización, con cifras anuales que fluctuaron entre 4.862 y 3.960 casos. No obstante, es importante considerar el impacto de la pandemia por COVID-19 durante 2020 y 2021, que afectó la oferta de servicios, generando un subregistro temporal. Finalmente, las proyecciones para el trienio 2022-2024 muestran nuevamente una tendencia ascendente, alcanzando una cifra estimada de 5.478 casos en 2024.
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