Durante una inspección efectuada este 13 de enero de 2026 en un establecimiento farmacéutico de Cuenca, personal de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) identificó fármacos con fechas de validez expiradas y productos vinculados a denuncias de robo.
El hallazgo consistió en 379 medicamentos caducados, detectándose antibióticos cuya vigencia terminó en 2024, representando un peligro sanitario para los usuarios. La Arcsa subrayó que ingerir medicinas vencidas deriva en problemas graves, tales como reacciones negativas o la anulación del efecto terapéutico esperado.
Adicionalmente, se hallaron condones pertenecientes a una partida sustraída de forma ilícita. Estos artículos carecían de trazabilidad y de evidencias sobre su correcta conservación, transporte o estándares de fabricación, «lo que compromete su efectividad en la prevención de infecciones de transmisión sexual y embarazos no planificados», detalló la Arcsa.
Finalmente, como consecuencia el recinto recibió una medida de clausura mientras se desarrolla el proceso administrativo correspondiente. La Arcsa mantiene en reserva la identidad del comercio fundamentándose en la presunción de inocencia «y será tratada como tal, mientras no se declare su responsabilidad mediante resolución firme o sentencia ejecutoriada».
