La Asociación Andina de Transportistas Internacionales por Carretera (Andinatic) comunicó su preocupación ante los peligros que conlleva duplicar los aranceles a los productos provenientes de Colombia. “Sin transporte no hay comercio; sin comercio, no hay desarrollo”, expresó.
A través de un escrito, la entidad manifestó: “Respetamos plenamente los esfuerzos del Gobierno ecuatoriano por reforzar la seguridad nacional y combatir las economías ilícitas. Sin embargo, advertimos que medidas de esta magnitud están generando efectos contrarios a los esperados”. Se puntualizó que, en la frontera norte, la actividad legal del sector disminuyó un 70 %, provocando el estancamiento de cuantiosas unidades y perjudicando a más de 15 mil empleos directos e indirectos. Asimismo, esta baja en el intercambio regulado potencia la operatividad en más de 70 pasos ilegales, restando eficacia a la vigilancia del Estado.
Andinatic subrayó que las dos naciones poseen un vínculo mercantil de más de cinco décadas en el marco andino. El cese de actividades causa daños financieros y sociales permanentes, afectando principalmente a las zonas limítrofes.
Los directivos de la organización mostraron su apertura para trabajar junto al Gobierno nacional en la creación de procesos de fiscalización y seguridad para el traslado de mercancías. El objetivo es enfrentar las prácticas ilícitas preservando el flujo comercial legítimo.
Finalmente, solicitaron de forma prioritaria un espacio de conversación entre ambos países para revaluar las disposiciones vigentes, recuperar la normalidad en las transacciones y asegurar los puestos de trabajo en la región fronteriza.
