Lo que inicialmente fue presentado como una innovadora opción de inversión tecnológica terminó convirtiéndose en uno de los casos más sonados de presunta captación ilegal de dinero en Ecuador.
La empresa Cort Shared Technology (CSTL) impulsaba un supuesto modelo de negocio enfocado en el alquiler de cargadores portátiles de energía, conocidos como powerbanks. Sin embargo, a finales de 2023 la plataforma colapsó, dejando pérdidas económicas y múltiples denuncias de personas afectadas que aseguran no haber recibido respuestas hasta la actualidad.
Según los antecedentes y testimonios recopilados, la compañía afirmaba ser una firma tecnológica internacional encargada de instalar estaciones de carga en centros comerciales, aeropuertos y otros espacios concurridos.
A los usuarios se les ofrecía invertir mediante la compra o arrendamiento virtual de estos dispositivos, prometiéndoles ingresos diarios provenientes del uso que supuestamente realizaban otras personas.
No obstante, con el tiempo comenzaron a surgir indicios que llevaron a varios afectados a considerar que se trataba de un esquema piramidal o tipo Ponzi.
Los primeros pagos entregados a los inversionistas no habrían provenido de una actividad comercial real, sino del dinero aportado por nuevos participantes.
Además, el sistema promovía constantemente la captación de más usuarios a través de enlaces de referidos y categorías VIP que ofrecían mayores ganancias.
El caso en Ecuador: promoción, presencia mediática y apariencia de legalidad
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la estrategia utilizada por CSTL para proyectar confianza y legitimidad en Ecuador.
De acuerdo con los afectados, durante 2023 la empresa difundió información sobre una presunta inversión de USD 7 millones en el país y aseguró que generaría miles de empleos.
Como parte de esa estrategia, la organización apareció en publicaciones promocionales y espacios mediáticos que, para muchos ciudadanos, sirvieron como señal de respaldo antes de decidir invertir.
Entre esos espacios figuraban medios nacionales como Vistazo, Forbes Ecuador y Diario El Universo, donde se difundían contenidos relacionados con su crecimiento y expansión en el mercado ecuatoriano.
El colapso: fondos bloqueados y desaparición de la plataforma
Las primeras señales de crisis comenzaron a evidenciarse en diciembre de 2023, cuando usuarios reportaron problemas para retirar su dinero y recibieron explicaciones sobre supuestas fallas técnicas o procesos de actualización.
Posteriormente, de acuerdo con los testimonios, dejaron de funcionar los canales de atención, la aplicación desapareció y también se suspendieron las vías de comunicación con los inversionistas.
Algunas personas denunciaron incluso que se les solicitó realizar pagos adicionales con la promesa de liberar los fondos retenidos, aunque finalmente nunca lograron recuperar su dinero.
Desde entonces se presentaron denuncias ante las autoridades, pero quienes aseguran haber sido perjudicados afirman que hasta ahora no han podido recuperar los recursos invertidos.
Otros países afectados
El esquema no solo habría operado en Ecuador. Según los antecedentes, CSTL también se expandió hacia países como Colombia y Paraguay utilizando una mecánica similar: ofrecer inversiones relacionadas con el supuesto alquiler de cargadores portátiles y prometer ganancias elevadas en poco tiempo.
En Colombia, la plataforma habría utilizado sistemas de pagos digitales y fortaleció la captación de usuarios mediante redes sociales y programas de referidos.
Mientras tanto, en Paraguay se reportaron casos de personas que habrían perdido hasta USD 20.000. En ambos países el desenlace fue similar: bloqueos en los retiros, solicitudes de pagos extra para liberar fondos y, finalmente, la desaparición de la aplicación y de todos sus canales de contacto.
