A pocos meses de las elecciones seccionales programadas para noviembre de 2026, el Gobierno del presidente Daniel Noboa volvió a presentar una serie de bonos, becas, compensaciones y programas de apoyo económico dirigidos a distintos sectores de la población.
Aunque el Ejecutivo sostiene que estas medidas forman parte de su política social para atender las necesidades de los ciudadanos e impulsar la economía, el momento en que se anuncian ha reavivado el debate sobre el uso de recursos públicos en un contexto preelectoral.
Nuevos anuncios
Durante mayo y junio de 2026, el Gobierno dio a conocer varias iniciativas de carácter económico.
En mayo anunció la incorporación de 5.000 nuevos beneficiarios al Bono Joaquín Gallegos Lara, cuya ampliación se extenderá hasta finales de este año.
En junio entregó 1.500 Bonos de Contingencia a familias afectadas por las inundaciones en Vinces y recordó que, en todo el país, más de 36.700 hogares han recibido este beneficio durante 2026.
También lanzó un programa de 3.276 becas de manutención para estudiantes universitarios, con una inversión de USD 2,7 millones.
A esto se sumó el relanzamiento del programa Jóvenes en Acción, con 150.000 cupos; una compensación de USD 10,5 millones para el sector pesquero, apoyos para el sector agropecuario y ayudas económicas destinadas a transportistas interprovinciales.
Estos anuncios coinciden con el inicio del calendario electoral para los comicios seccionales de noviembre, en los que participará el movimiento oficialista ADN.
Antecedentes en 2025
Una estrategia similar ya se observó durante la campaña presidencial de 2025 y, posteriormente, en medio de la crisis generada por la eliminación del subsidio al diésel y las movilizaciones convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).
Durante la campaña presidencial de ese año, el Gobierno implementó o amplió diversos programas de apoyo, entre ellos:
-Bono para migrantes retornados de USD 400 (Decreto 521).
-Ampliación del Bono de Desarrollo Humano.
-Créditos productivos con tasas de interés preferenciales y plazos más largos.
-Renovación del Crédito de Desarrollo Humano para emprendedores beneficiarios.
-Créditos para mujeres en situación de vulnerabilidad y pobreza extrema.
-Incremento de beneficiarios del Bono 1.000 Días.
-Ampliación del Bono Mis Mejores Años.
-Expansión del Bono Toda Una Vida.
-Incremento de beneficiarios del Bono Joaquín Gallegos Lara.
-Ampliación del programa Capital Semilla.
-Bono de USD 600 para agricultores afectados por la temporada invernal.
-Bono destinado a víctimas de femicidio.
-Condonación de deudas de hasta USD 10.000 en BanEcuador para damnificados por las lluvias.
-Entrega de kits agrícolas.
-Extensión por dos meses del programa Jóvenes en Acción, que otorgaba USD 400 mensuales.
-Construcción de viviendas para familias afectadas por el invierno.
-Compensación de 180 kWh en la planilla de electricidad correspondiente a marzo de 2025 para usuarios residenciales.
-Implementación del kit escolar Regresa al Aula del Nuevo Ecuador.
-Bono de USD 470 para familias perjudicadas por el derrame de crudo en Esmeraldas.
-Bono extraordinario para policías y militares en situación de vulnerabilidad o fallecidos en el contexto del conflicto armado interno.
-Bono Ecuatorianos en Acción, con 100.000 cupos para personas de entre 30 y 64 años, que entregó USD 400 mensuales (Decreto 578).
-Bono Reactívate, Incentívate, Emprendedor, de USD 1.000 (Decreto 583, que reformó el Decreto 575).
-Entrega de 100.000 becas para estudiar inglés.
-Bono extraordinario de USD 507 para miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional (Decretos 584 y 585).
-Bono CATTA-Nuevo Ecuador, de USD 800 para enfrentar la crisis agroproductiva causada por el temporal (Decreto 587).
La misma dinámica volvió a evidenciarse en septiembre de 2025, tras el anuncio de la eliminación del subsidio al diésel, el llamado a un paro nacional por parte de la Conaie y el desarrollo de la Consulta Popular.
En ese contexto también se anunciaron:
Bono Agrícola Raíces, de USD 1.000 para 100.000 pequeños productores.
Bono de chatarrización, con incentivos de hasta USD 23.000 para transportistas que renovaran sus vehículos, acompañado de créditos al 9 % anual.
Compensaciones temporales para más de 23.000 transportistas, mediante transferencias mensuales de entre USD 400 y USD 1.600, según el tipo de unidad.
