Un tribunal federal de apelaciones rechazó este viernes —en una opinión dividida— el intento del presidente Donald Trump de impedir unilateralmente que los migrantes que cruzan la frontera entre Estados Unidos y México soliciten asilo allí, lo que prepara el escenario para un probable enfrentamiento sobre esta política ante la Corte Suprema.
La decisión, adoptada por 2 votos a favor y 1 en contra, constituye una derrota significativa para la agenda migratoria de Trump. Funcionarios de la administración citaron reiteradamente un decreto emitido por Trump en su primer día de regreso al cargo —que buscaba poner fin al asilo por cualquier medio— al destacar la drástica disminución de los cruces irregulares a lo largo de la frontera sur.
Sin embargo, el Tribunal de Apelaciones del Circuito de la ciudad de Washington dictaminó que dicho decreto, así como las normas federales derivadas de él, ignoraban las leyes promulgadas por el Congreso, incluida la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA).
“Impedir que individuos extranjeros que se encuentran físicamente presentes en los Estados Unidos soliciten asilo —y, en caso de que cumplan con los requisitos legales que acrediten su elegibilidad, que sean considerados para recibirlo— resulta incompatible con lo establecido en la ley”, escribió en la decisión la jueza Michelle Childs, designada por el expresidente Joe Biden. A su postura se sumó la jueza Nina Pillard, designada por Barack Obama.
“El Congreso promulgó la ley de asilo —estableciendo excepciones estrictas y específicas dentro del propio texto legal— con el fin de otorgar a todos los extranjeros ‘físicamente presentes’ en Estados Unidos el derecho a solicitar asilo y a que sus solicitudes individuales sean adjudicadas”, señaló el tribunal. “Si el Gobierno desea modificar este sistema, tan intrincado y cuidadosamente estructurado, debe presentar sus argumentos ante la única rama del gobierno facultada para enmendar la INA: el Congreso”.
El juez Justin Walker, designado por Trump, habría permitido a los migrantes buscar otras formas de protección, pero no el asilo.
Ahora, la administración tiene la opción de solicitar al pleno del Tribunal del Circuito de la ciudad de Washington que reconsidere el caso, aunque también podría apelar directamente ante la Corte Suprema. Los expertos han señalado desde hace tiempo que, tarde o temprano, este caso llegaría a manos de los magistrados del Tribunal Supremo para su revisión.
Lee Gelernt, abogado de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y representante de los migrantes que se encuentran en el centro de esta batalla legal, afirmó que la decisión de este viernes “podría salvar la vida de miles de personas que huyen de un peligro inminente y a quienes, bajo la terrible prohibición de asilo impuesta por la administración Trump, se les negó incluso el derecho a una audiencia”.
La decisión del tribunal ratifica un fallo anterior, emitido el pasado mes de julio por un juez de la ciudad de Washington, en el que se concluía que la política de Trump era ilegal. “El presidente no puede adoptar un sistema de inmigración alternativo que suplante los estatutos que el Congreso ha promulgado”, escribió el juez de distrito de EE.UU., Randolph Moss, en una extensa decisión que provocó una intensa reacción adversa por parte de funcionarios de la administración.
Fuente: Tomada de la CNN (sitio web)
