La segunda jornada de la audiencia de juicio contra el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, en el caso «Grillete», que se realizó en el Tribunal de Garantías Penales de Durán (Guayas), del jueves 30 de julio, dejó, según el equipo jurídico del burgomaestre, otro punto a su favor, tras asegurar que la teoría de la Fiscalía se debilita una vez más.
Señaló que la Fiscalía presentó únicamente tres de los diez testigos que había anunciado para esta etapa del juicio, y sus declaraciones habrían reforzado aspectos favorables para la defensa.
Uno de ellos fue Hugo Hernán Saigua, analista de monitoreo del SNAI, quien reveló que Alvarez utilizó dos grilletes electrónicos distintos entre julio de 2025 y febrero de 2026.
Explicó que el primer dispositivo operó hasta el 23 de octubre de 2025, registrando durante todo su periodo de uso un total de 2.769 alertas, de las cuales 33 correspondieron al evento de “pulsera quitada”.
Mientras que el segundo, pieza clave para la defensa, el analista precisó que dicho dispositivo —el que portaba Alvarez al momento del allanamiento del 10 de febrero de 2026— no registró ninguna alerta de “pulsera quitada” ni de manipulación no autorizada en las fechas críticas del operativo.
En un comunicado de la defensa jurídica de Aquiles Alvarez, se indicó que los testigos confirmaron que el dispositivo electrónico fue entregado cuatro horas después de haber sido retirado y que durante su manipulación no se utilizaron guantes, pese a tratarse de un elemento considerado evidencia dentro de la investigación.
También, que los comparecientes explicaron que el tornillo del dispositivo es una pieza especializada que solo puede desmontarse con herramientas específicas proporcionadas por el fabricante y mediante personal con capacitación técnica.
“En materia teórica, el funcionario del SNAI encargado reporte de alertas explicó que las 33 alertas de «pulsera retirada» correspondían al dispositivo anterior asignado al procesado y que, incluso, en varios casos dichas alertas obedecían a fallas del propio equipo”, mencionó.
Sobre los hechos investigados entre el 9 y el 10 de febrero de 2026, se mencionó que no existió ninguna alerta por retiro del grillete, sino desconexiones de corta duración.
La defensa de Alvarez informó, además, que impugnó la prueba documental presentada por la Fiscalía al considerar que su incorporación no cumplía con las formalidades procesales, y señaló que el Tribunal resolvió que esa documentación será valorada conforme a las reglas legales aplicables durante la deliberación.
Para el jurista Julio Cueva, miembro del equipo técnico del alcalde de Guayaquil, lo de ayer en el caso Grillete fue todavía peor que la audiencia del miércoles 29 de julio para la Fiscalía.
“Su prueba documental fue inadmitida por incumplir las reglas legales de incorporación y práctica de la prueba documental física y digital; incluso pretendió introducir documentos que, por mandato de la ley, jamás pueden constituir prueba. Y, por si fuera poco, sus propios testigos terminaron demoliendo la acusación”, comentó.
Se acotó que el juicio continuará con la presentación de los testigos de descargo y sostuvo que, conforme avanza la práctica de la prueba, la teoría acusatoria presenta contradicciones técnicas y fácticas.
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