Estudiantes de distintas ciudades de Italia salieron a las calles este viernes 16 de octubre de 2026 para exigir mayor inversión en educación pública, acciones frente a la crisis climática y una reducción del gasto militar. Las movilizaciones, agrupadas bajo consignas como «No Meloni Day», también expresaron el rechazo a las políticas migratorias del Gobierno de Giorgia Meloni.
De acuerdo con la agencia EFE, las manifestaciones se desarrollaron en Roma, Milán, Bolonia, Turín, Génova, Pisa y Nápoles. Aunque la mayoría de las concentraciones se realizó sin mayores inconvenientes, en algunos puntos se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
En Roma, miles de jóvenes marcharon por el centro de la ciudad hasta las instalaciones del Ministerio de Educación, donde encontraron un cordón policial. Durante la protesta, algunos participantes lanzaron petardos contra la fachada del edificio y reclamaron mejoras en la infraestructura de los centros educativos.
Representantes de la Oposición Estudiantil Alternativa (OSA) denunciaron en redes sociales las malas condiciones de las escuelas. La organización pidió destinar a la educación los 13.000 millones de euros previstos para el rearme y el gasto militar. Además, durante la movilización se escucharon críticas al ministro de Educación, Giuseppe Valditara.
En Bolonia también se registraron incidentes cuando la marcha llegó a la estación central. Según EFE, algunos manifestantes arrojaron objetos contra los agentes antidisturbios, quienes respondieron con una breve carga policial.
Otro de los puntos de desacuerdo con el Ejecutivo italiano es la normativa que fija un límite del 30 % de estudiantes extranjeros en determinadas aulas, en función de su trayectoria escolar y sus competencias lingüísticas. Las organizaciones estudiantiles consideran que esta disposición puede propiciar la discriminación y obstaculizar la integración.
En Milán, miles de jóvenes se movilizaron con el lema «Nadie es extranjero», en rechazo a esta medida y a otras políticas gubernamentales que, según los manifestantes, favorecen el rearme y la exclusión social.
Las protestas también coincidieron con una jornada internacional impulsada por Fridays for Future para exigir acciones contra el calentamiento global y la dependencia de los combustibles fósiles. Los activistas reclamaron una reducción de las emisiones contaminantes, medidas para frenar el consumo de suelo y soluciones frente a la pobreza energética.
Finalmente, los estudiantes anunciaron una huelga general para el próximo 30 de octubre, con el objetivo de sumar a trabajadores y jóvenes a las demandas en defensa de los servicios públicos.
