El alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, anunció sanciones para las unidades de transporte urbano que no cumplieron con sus recorridos la noche del martes 5 de agosto.
Esa noche, decenas de ciudadanos quedaron varados en diferentes paradas de la ciudad, en medio de una disputa por el valor del pasaje.
La Cámara de Transporte de Cuenca (CTC), que agrupa a 475 buses urbanos, ya había advertido que reduciría las frecuencias tras la negativa del Municipio a revisar el alza de tarifas.
La Empresa de Movilidad (EMOV) difundió imágenes de usuarios, incluidos adultos mayores y niños, esperando el servicio en una estación.
En respuesta, patrullas de la Guardia Ciudadana, de la EMOV y buses institucionales ayudaron con el traslado de algunos pasajeros.
Los transportistas señalaron que el pasaje no se actualiza desde 2018 y actualmente cuesta 34 centavos: 30 pagados por el usuario y 4 subsidiados por el Municipio.
La propuesta de alza se basa en un estudio de la Empresa Pública de la Universidad de Cuenca, que sugiere un pasaje entre 44 y 47 centavos.
«Pese a múltiples gestiones y llamados de diálogos, aún no se ha definido una tarifa que permita sostener el servicio, lo que ha llevado al transporte a una situación crítica», indicó la CTC.
La noche del lunes, la Cámara anunció que priorizarán ciertas rutas y horarios según los recursos disponibles, y que «las unidades que ya no puedan operar serán entregadas al Municipio de Cuenca».
Desde su cuenta en X, el alcalde Zamora reaccionó: «Ante esta circunstancia he dispuesto al gerente de @emov_ep elaboren hoy mismo el informe de ‘incumplimiento de rutas y frecuencias’ a las operadoras que hayan incurrido en no dar el servicio completo».
Agregó que «la sanción ante este hecho es multa pecuniaria, suspensión temporal o revocatoria del permiso de operación».
Más temprano, en entrevistas con medios locales, Zamora comentó que si el negocio no es rentable, los transportistas «tienen que salir a manejar los buses».
También aclaró que toda reducción de rutas o frecuencias requiere la aprobación de la Dirección de Movilidad.
Durante la temporada de vacaciones ya rige una disminución de frecuencias, con horarios regulares en horas pico y mayor cobertura en las horas valle.
Zamora enfatizó que cualquier ajuste tarifario deberá sustentarse en un estudio técnico que incluya mejoras en el servicio y concluyó: «Nadie nos presiona en tiempos, ni al Alcalde, ni al Concejo Cantonal».
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