La crisis que atraviesan las cárceles de Guayaquil ha posicionado a Guayas como el principal foco de tuberculosis en el país. En 2025 se contabilizaron 8.979 casos a nivel nacional, de los cuales Guayas concentró 5 177; seguido de El Oro con 792 y Los Ríos con 511. Frente a este escenario, especialistas alertan que la ausencia del Hospital Neumológico Alfredo Valenzuela, cuyas instalaciones en el Cerro del Carmen de Guayaquil permanecen abandonadas, resulta cada vez más grave.
«Y era un hospital que ya tenía muchos años con médicos expertos solo en el manejo de tuberculosis. En esa época había médicos cuya especialidad era tisiología. Por eso que era un hospital de referencia nacional”, afirma Washington Alemán, reconocido médico infectólogo.
El cierre del Hospital Neumológico en Guayaquil, ocurrido en 2017, dejó sin atención especializada a una de las provincias con mayor incidencia de tuberculosis, en un contexto de emergencia sanitaria que se ha intensificado en los centros penitenciarios por una enfermedad que ya se ha extendido fuera de ellos.
Actualmente se investiga el contagio de una doctora del servicio de Medicina Legal, quien adquirió la enfermedad tras realizar autopsias a personas privadas de libertad. Cada semana se reciben 20 cadáveres de reos con este diagnóstico. Desde el Observatorio Social de la Tuberculosis en Ecuador consideran indispensable la readecuación del Hospital Neumológico, aunque advierten que el proceso podría demorar frente a una problemática sanitaria urgente.
“No solo son las personas privadas de libertad, no solo son los familiares de estas personas privadas de libertad; también son los trabajadores, son las Fuerzas Armadas. Tenemos que hacer un screening dentro de las personas que han trabajado en el cuidado y en la custodia de las cárceles, porque esas personas pueden estar contagiadas. Y no solo esas personas, sino sus familias”, señaló Clara Freile, representante del Observatorio Social de Tuberculosis.
Finalmente, en los centros penitenciarios se reportan más de 1.000 internos con tuberculosis, aunque se estima que la cifra real es mayor debido a la ausencia de información actualizada.
