El presidente Donald Trump mandó a agentes de ICE a al menos una docena de los aeropuertos más importantes de EE. UU., como apoyo a los agentes de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), que desde febrero de 2026 no reciben su salario por desacuerdos políticos entre el Congreso y la Casa Blanca.
En más de una docena de aeropuertos de Estados Unidos están desplegados agentes de inmigración (ICE), tras el aviso del jefe de seguridad fronteriza Tom Homan, con la finalidad de aliviar la carga de trabajo de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA, en inglés), cuyos empleados no cobran desde febrero.
En una entrevista con la cadena CNN, Homan aseguró que esta medida ayudará a la TSA “a cumplir su misión y a que el público estadounidense pase por los aeropuertos lo más rápido posible, respetando todas las normas y protocolos de seguridad”.
Los aeropuertos donde se encuentran hasta la tarde del 23 de marzo son los siguientes:
·Aeropuerto Internacional de Atlanta (ATL)
·Aeropuerto Internacional Cleveland Hopkins (CLE)
·Aeropuerto Internacional Libertad de Newark (EWR)
·Aeropuerto William P. Hobby (HOU)
·Aeropuerto JFK de Nueva York (JFK)
·Aeropuerto Internacional de La Guardia (LGA)
·Aeropuerto Internacional Louis Armstrong (MSY)
·Aeropuerto O’Hare de Chicago (ORD)
·Aeropuerto Internacional de Filadelfia (PHL)
·Aeropuerto Internacional de Phoenix-Sky Harbor (PHX)
·Aeropuerto Internacional de Pittsburgh (PIT)
·Aeropuerto Internacional de Florida Suroccidental (RSW)
·Aeropuerto Internacional Luis Muñoz Marín (SJU)
Homan dijo que los agentes ayudarán a la TSA “a hacer su trabajo en áreas que no requieren conocimientos especializados”.
“Hay funciones que podemos desempeñar para liberar a los agentes de la TSA de tareas no esenciales, como vigilar una salida, para que puedan volver a las máquinas de escaneo y hacer pasar a la gente más rápido”, explicó.
¿Por qué no reciben su salario los agentes de TSA?
El Senado rechazó el viernes, por quinta vez desde febrero, financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), que lleva en cierre parcial cinco semanas y del que dependen TSA y las agencias migratorias.
La suspensión del pago de las nóminas de los trabajadores de TSA llevó a que muchos pidan bajas o no asisten, provocando larguísimas colas en importantes aeropuertos estadounidenses como Atlanta, el JFK de Nueva York o el de Nueva Orleans.
La negativa de los demócratas a financiar el DHS se originó después de que en enero dos ciudadanos de Mineápolis murieran por disparos de agentes federales, en el marco de las redadas migratorias masivas activadas por el Gobierno de Trump en el estado de Minnesota.
