La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó, este sábado 06 de junio, que el número de casos confirmados de ébola en África central ya llegan a cerca de 500, cuya preocupación crece luego que el brote se expande rápidamente, lo que alimenta el temor de que la epidemia pueda convertirse en una de las mayores registradas.
En la República Democrática del Congo (RDC), sus autoridades elevaron a 452 los casos confirmados de ébola, declarado en el este del país el pasado 15 de mayo. A dicho número se incluye 82 muertes, y alertaron sobre «una transmisión comunitaria rápida y continuada».
En su último boletín sobre la enfermedad difundido anoche, que se corresponde con el recuento elaborado hasta este jueves, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de la RDC señaló que esto supone un aumento de 71 nuevos casos confirmados en las últimas 24 horas antes de la publicación del informe.
En la vecina Uganda se han registrado 19 casos confirmados y dos muertes. El pasado 27 de mayo, el Gobierno ugandés anunció el cierre temporal de su frontera con Congo.
El balance conjunto de 471 casos y 84 muertes supone un aumento de 100 casos y 20 muertes en apenas 24 horas, según las cifras difundidas por las autoridades de ambos países.
En el Congo, 258 pacientes están «hospitalizados o en aislamiento» y el número de personas curadas se elevó a ocho (uno más que en el último recuento), en un total de 25 zonas de salud afectadas.
Mientras, un 57,8% de los contactos han podido ya ser rastreados y la tasa de letalidad se sitúa aproximadamente en un 18%.
La provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y donde se declaró el brote el pasado 15 de mayo, se mantiene como el epicentro, con 424 casos, mientras las también provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur registran 25 y tres casos, respectivamente.
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la OMS.
La Organización estimó que el virus comenzó a circular en Ituri unos dos meses antes de declararse el brote. Por ello, declaró que la crisis constituye una emergencia de salud pública de alcance internacional.
«Ese escenario es posible», advirtió Jason Asher, director del Centro de Predicción y Análisis de Brotes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, en referencia al temor de que el brote pueda llegar a igualar la devastadora epidemia que afectó a África Occidental en 2014.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.
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