Durante un espacio de entrevista radial, el presidente de la República, Daniel Noboa Azín, respondió de manera directa a los cuestionamientos y críticas vertidas por diversos sectores políticos de oposición que lo han calificado de autoritario. En su intervención, el primer mandatario rechazó tajantemente la etiqueta de «dictador» y argumentó que cada una de las decisiones adoptadas durante su administración se enmarca estrictamente en las facultades otorgadas por la Constitución y el ordenamiento jurídico vigente.
El Jefe de Estado sostuvo que la emisión de decretos ejecutivos y el uso de estados de excepción no responden a un afán de acumulación de poder, sino a la urgencia de afrontar la crisis de seguridad, la delincuencia organizada y la recesión económica que atraviesa el país. Noboa remarcó que un régimen dictatorial actúa al margen de las instituciones, mientras que su Gobierno somete sus disposiciones al control constitucional de la Corte Constitucional y al contrapeso de la Asamblea Nacional.
En el desarrollo del diálogo, el presidente enfatizó que la firmeza con la que ha ejecutado operaciones en el ámbito de la seguridad ciudadana ha sido malinterpretada por sus detractores políticos como un rasgo autocrático. Según el mandatario, la ciudadanía demanda un liderazgo con determinación para restaurar el orden en las calles y en los centros penitenciarios, asegurando que las acciones de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional cuentan con el respaldo de la ley y el apoyo popular.
Asimismo, Noboa aprovechó el espacio para señalar que los señalamientos en su contra provienen de figuras y movimientos políticos que buscan desgastar la figura presidencial de cara a los próximos escenarios comiciales. Concluyó afirmando que su prioridad continuará siendo la ejecución de obras de infraestructura, la generación de empleo y la consolidación de la paz social, manteniéndose respetuoso de la separación de poderes y del calendario democrático institucional.
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