El Comando Sur de Estados Unidos informó que sus fuerzas interceptaron y posteriormente hundieron el 15 de septiembre de 2026 una embarcación en el Pacífico Oriental, a la que identificaron como una estación flotante de reabastecimiento utilizada para apoyar operaciones ilícitas de tráfico de drogas.
Según la versión oficial estadounidense, inteligencia de ese país estableció que la nave estaba vinculada con Los Choneros, organización que el Gobierno de Estados Unidos califica como una estructura “narco-terrorista”. La embarcación corresponde al pesquero ecuatoriano X Siempre Don Carlos, que habría zarpado desde Manta.
Durante el operativo, integrantes de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM) abordaron la nave y retiraron a sus ocupantes. Después de desalojarla, las fuerzas estadounidenses procedieron a hundirla. El Comando Sur señaló que los tripulantes serán entregados a las autoridades ecuatorianas.
El organismo estadounidense no precisó en su comunicado cuántas personas se encontraban a bordo ni reveló la ubicación exacta de la interdicción. Reportes de medios ecuatorianos señalan que serían 25 tripulantes y que la embarcación se encontraba aproximadamente a 140 millas náuticas de Manta cuando fue intervenida.
La acción forma parte de una serie de operativos realizados por Estados Unidos en el Pacífico Oriental durante las últimas semanas. Entre las embarcaciones reportadas se encuentran Los Tres Hermanos, Conquista 2, OM2, María Candelaria, Montecristi y Don Rufo, además del Siempre Don Carlos.
El Comando Sur sostiene que estas operaciones buscan desarticular las redes logísticas que permiten el funcionamiento de organizaciones dedicadas al narcotráfico. El general Francis L. Donovan, comandante de la institución, afirmó que la estrategia pretende afectar la logística y las finanzas de las organizaciones que Washington identifica como narco-terroristas.
La intervención del Siempre Don Carlos también generó preocupación entre familiares de sus tripulantes. Antes del abordaje, pescadores transmitieron en redes sociales imágenes en las que se observa un helicóptero sobrevolando la embarcación y posteriormente una unidad marítima aproximándose. Según reportes locales, la nave presentaba un desperfecto mecánico y permanecía a la deriva.
Los tripulantes retirados de las embarcaciones intervenidas por fuerzas estadounidenses han sido puestos a disposición de las autoridades ecuatorianas, aunque la situación judicial ha variado entre los distintos casos.
En algunos procesos, jueces ecuatorianos han dispuesto la libertad de los pescadores al considerar que no existían elementos suficientes para iniciar un proceso penal. En otros, se han dictado medidas alternativas a la prisión mientras avanzan las investigaciones.
Estados Unidos sostiene que sus operaciones están dirigidas contra estructuras vinculadas al narcotráfico y no contra pescadores. Sin embargo, familiares de los tripulantes y organizaciones de derechos humanos han cuestionado algunos de estos procedimientos y han pedido que se esclarezcan las circunstancias de las intervenciones registradas durante 2026.
